La gerente del Complejo Hospitalario de Ourense, Eloína Núñez, descartó en conferencia de prensa que los afectados por el brote bacteriano puedan sufrir en el futuro algunas secuelas. El brote causó la muerte de una persona y afectó a otras, nueve de ellas, requirieron ingreso. Uno de estos afectados se encuentra todavía en la UCI con "una patologia crónica de base".
Durante su visita al hospital de Piñor, Nuñéz expresó públicamente su apoyo a afectados y familiares y dijo que el centro está realizando un seguimiento "muy riguroso" a los afectados, que continúan evolucionando de forma favorable.
En la jornada de hoy está previsto que se dé el alta médica a otros tres pacientes, con lo que sumado el de ayer, quedan cinco personas ingresadas, una de ellas en la UCI.
De momento, las dos salas de endoscopias en las que se registró el brote a través de uno de los viales que contenía un sedante, parece que contaminado, permanecen cerradas, y así se mantendrá, afirmó la gerente den CHOU, "a la espera de que toda la investigación concluya y se conozcan los resultados de la autopsia clínica que nos den la causas". "De momento, la actividad de oscultación se está realizando en otras salas", añadió.
En respuesta a las críticas vertidas desde el PSdeG, sobre su ausencia en la rueda de prensa realizada el pasado martes por los jefes de servicio para dar explicaciones sobre el brote, Núñez indicó que el motivo fue evitar cualquier tipo de "interferencia", dado que, aseguró, el problema se ha dado en el "ámbito puramente médico". "Me debo a los profesionales, a los pacientes y a las familias de los pacientes. Quedamos en que era un problema puramente de ámbito médico y asistencial y no queríamos que hubiera ningún tipo de interferencia", admitió.
En una breve relato de los hechos ocurridos desde el jueves, día 23, Núñez explicó que "en un primer momento lo que nos preocupó fue localizar a los pacientes, llamarlos y atenderlos y a las tres de la mañana ya estaban en el Complejo Hospitalario".