El presidente del PP, Mariano Rajoy, fue investido Cofrade de Honor Civil 2010 por la Hermandad de Estudiantes de Compostela, en un acto en el que incidió en la importancia de la "libertad para educar a los hijos" y reclamó "respeto" para el profesorado.
Recibido con música de las bandas de cornetas y tambores de Ferrol, Viveiro y Ourense, el líder de los populares reivindicó el papel del conocimiento y alertó sobre la "crisis de valores" que se esconde tras los problemas económicos que afectan a España. A este respecto, se mostró convencido de que "nos iría mejor a todos" si en los últimos años se respetasen máximas como la de que "no se puede vivir por encima de nuestras posiblidades".
Encumbrado por el presidente de la hermandad estudiantil como un "ejemplo de trabajo, respeto, integridad, lucha y superación", el político pontevedrés rememoró su pasado como alumno en Santiago, primero en el Colexio das Orfas y después en la antigua facultad de Derecho, al tiempo que ensalzó la "frescura y solidaridad" de la cofradía.
En una intervención en la que agradeció el reconocimiento de la hermandad en nombre del ex vicerrector de Estudiantes de la USC Francisco Durán Vila y del canciller del Arzobispado de Santiago, Elisardo Temperán, --que también fueron investidos como cofrades-- Rajoy insistió en la educación como "un tema capital". Además, realizó un alegato a favor "del ser humano", la libertad y del "derecho a la vida", unos pilares frente a los que --a su juicio-- no cabe priorizar "ningún derecho colectivo, ni de supuestas patrias".
Ante más de un centenar de cofrades y vecinos de la capital gallega que acudieron hasta la iglesia das Orfas, afirmó que la educación "debe recibirse en familia", por lo que ningún padre o madre "puede abdicar" de su responsabilidad. No obstante, también destacó la "labor impagable" de las instituciones de enseñanza.
Durante la ceremonia de investidura celebrada en el templo, el responsable de la hermandad suscitó las risas de los asistentes al transladar sus disculpas al presidente del PP por no haber podido conseguir que el escudo de la cofradía fuese bordado "en el lado derecho de la toga", dado que la tradición manda que esté fijado sobre "el corazón".
Tras el homenaje, los tres nuevos cofrades se encaminaron hacia la catedral para asistir a la misa del peregrino. Acompañando a Mariano Rajoy estuvieron los conselleiros de Presidencia y Educación, Alfonso Rueda y Jesús Vázquez, el director xeral de Xuventude, Ovidio Rodeiro y la diputada pontevedresa Ana Pastor, entre otros.