El Gobierno chino calificó hoy de "blasfemia" la concesión del premio Nobel de la Paz al disidente encarcelado Liu Xiaobo y aseguró que esta decisión afectará a las relaciones de Pekín con Noruega. De hecho, ya ha convocado al embajador de Noruega en Pekín, según fuentes del ministerio de Exteriores noruego.
Anteriormente, China mostró su rechazo a la concesión del premio a Liu, a quien considera delincuente juzgado en un proceso justo y la calificó de "blasfemia" contra el respeto a los principios del Premio.
Además, una veintena de disidentes chinos que se habían reunido en distintas partes de Pekín para celebrar la concesión del Nobel de la Paz al activista Liu Xiaobo han sido detenidos, informó a Efe el abogado Teng Biao.
"Se estaban preparando para celebrar el Nobel a eso de las cinco de la tarde, iban a reunirse con amigos en distintos puntos de la ciudad", cuando fueron detenidos, declaró este abogado en conversación telefónica.
Por su parte, el Gobierno francés reiteró hoy su llamamiento a la puesta en libertad de Xiaobo. "Francia, como la Unión Europea, ha expresado su preocupación desde su detención y ha hecho un llamamiento para su puesta en libertad en varias ocasiones", dijo el ministro de Exteriores, Bernard Kouchner. París "reitera ese llamamiento", precisó Kouchner. El ministro declaró que la concesión del Nobel significa "la defensa de los derechos humanos en todo el mundo" y manifestó la "preocupación" de Francia por que Liu permanezca en la cárcel.