Más de 6.000 efectivos, entre los diferentes cuerpos policiales, Guardia Civil y Protección Civil, garantizarán la seguridad en Santiago de Compostela durante la visita del Papa Benedicto XVI el próximo 6 de noviembre, en el "dispositivo especial máis importante desplegado na historia de Galicia".
Así lo ha explicado el delegado del Gobierno, Antón Louro, tras una reunión de la comisión de seguridad para la visita del Papa que ha concretado algunos aspectos del "amplio dispositivo" que se desplegará ese día en la ciudad para garantizar la seguridad del Sumo Pontífice y de todos los fieles que se acerquen a Compostela.
En concreto, el dispositivo estará formado por más de 4.600 Policías Nacionales y más de 1.300 agentes de la Guardia Civil, así como miembros de la policía adscrita a Galicia, Protección Civil y Policía Local. De hecho, el plan de seguridad "descansa basicamente" en la Policía Nacional y en la Guardia Civil, según subrayó Louro. Asimismo, afirmó que en el escaso mes que queda hasta la visita papal se seguirán celebrando reuniones "practicamente diarias de carácter operativo" para fijar detalles pendientes.
En este sentido, Louro subrayó que el plan de seguridad implantado en este Xacobeo "está funcionando a plena satisfacción". Algo en lo que también incidió el alcalde de la ciudad, Xosé Sánchez Bugallo, quien aseguró que no se ha registrado "ningún problema relevante".
Por ello, hizo un llamamiento a los compostelanos pra que "participen no acto, que se sintan anfitrións e así podamos transmitir unha boa imaxe cara fóra". Sin embargo, aseguró que esta será la visita papal "máis complexa" de entre las que tiene recibido Santiago, dadas las "maiores limitacións espaciais e maiores movementos de xente na cidade", al celebrarse el acto central en el Obradoiro.
NO SE COBRARÁ EN EL OBRADOIRO
En cuanto a esta eucaristía, el coordinador general de la visita del Papa a Santiago, monseñor Salvador Domato, aseguró que, al contrario que en otras ciudadades visitadas por el Obispo de Roma, "non temos pensado cobrar entrada, ao igual que non cobramos por entrar na catedral".
La comisión también está fijando ya las restricciones de seguridad para poder entrar en la plaza. Así, el regidor local explicó que éstas "iranse facendo públicas pouco a pouco", aunque matizó que "serán semellantes ás de acceso á catedral", como el registro de mochilas y la presencia de agentes de uniforme y de paisano.
Sobre la posibilidad de que las condiciones climatológicas no acompañen en la importante cita, Bugallo aclaró que ya se está trabajando en ello. "Hai que traballar coa mellor das hipóteses, pero estar preparado para todas as circunstancias", comentó.
COMISIÓN DE MOVILIDAD
Por otro lado, se anunció la creación de una comisión específica de movilidad, que se ocupará, entre otros aspectos, del estacionamiento de autobuses, de su accesibilidad a la ciudad o de ordenar el tráfico. Se prevé que todo este trabajo pueda estar finalizado diez días antes de la llegada de Ratzinger.
Por el momeno, se baraja la llegada de unos 2.400 autobuses, aunque el Arzobispado aun está recabando información al respecto por parte de las parroquias. De este modo, Bugallo recordó que "canta máis información teñamos mellor o poderemos organizar", aunque puntualizo que "hai bastante avanzado". Asimismo, el alcalde ironizó al comentar que los visitantes que se esperan "no son hooligans senón crentes, veñen cunha certa organización e con actitude de colaboración".
Por último, el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, volvió a lamentar la ausencia del presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, el 6 de noviembre en Santiago. "Gustaríanos que viñera, pero non podemos obligalo", reiteró; "non resulta doado de entender, habería que preguntarlle a el o motivo".