El Gobierno gallego licitará este año por 60 millones de euros la construcción de 19 centros de salud en seis áreas sanitarias de la comunidad. Para ello, recurrirá a la fórmula del pago aplazado otorgando concesiones cuya duración será de 20 años. Estos 60 millones forman parte de los 2.500 de fondos extraprespuestarios a los que recurrirá la Xunta, tal y como contempla el Plan Estratégico 2010-2014.
Lo explicó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la presentación de un informe en el Consello da Xunta por parte de la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas. La licitación de estas 19 infraestructuras se realizará de forma simultánea, lo que permitirá a medio millón de gallegos disponer de un nuevo centro de atención primaria a su servicio.
Se trata de los centros de salud de Arteixo-Vilarrodís, Malpica-Buño, Cambre-O Temple, Culleredo-O Portádego, en el área sanitaria de A Coruña; Ares, A Capela-As Neves, en la de Ferrol; Ames-Milladoiro, Galeras y Conxo, en la de Santiago; Oia, Tui y Gondomar, en la de Vigo; y Marín, Nigrán-Panxón e Illa de Arousa, en la de Pontevedra.
La Consellería de Sanidade defendió que el uso del sistema del pago aplazado garantiza una gestión "100% pública", si bien la empresa concesionaria debe redactar el proyecto, ejecutar las obras, encargarse del mantenimiento, conservación y reposición. También incluye la prestación de los servicios no sanitario y la explotación.
En favor de la modalidad elegida para la ejecución de estas infraestructuras sanitarias, la Xunta argumenta que el contrato de alquiler permite garantizar el buen funcionamiento de los centros salud, independientemente del lugar en el que se sitúen, y ahorra estos gastos a los concellos. La construcción de estas instalaciones se enmarca en el Plan de Modernización de Infraestruturas Sanitarias.
En relación con la reprogramación de las inversiones de la comunidad, el presidente autonómico destacó que se construirán las autovías, hospitales, centros de salud y que además no se paralizarán obras ya iniciadas. Asimismo, defendió el sistema de pago aplazado, alegando que de no recurrir a esta modalidad "o investimento caería á metade" si no se hubiese recurrido a este tipo de fondos.