El cobro de peajes en tres autopistas del norte de Portugal, que entró en vigor, ha desatado la protesta de usuarios, transportistas y empresarios del sector turístico luso, que se sienten perjudicados por la medida.
En declaraciones a Efe, la Asociación de Empresas Turísticas de Portugal afirmó que esta medida podría tener "un impacto extremadamente negativo en los flujos turísticos, porque pueden llevar a los turistas a decidirse por otros destinos a los que accedan más fácilmente, con comodidad y sin gastos extra".
Fronterizas con Galicia, la conversión de las autopistas de Norte Litoral, Grande Oporto y Costa da Prata en vías de pago también será "perjudicial para toda la industria turística de Portugal", ya que cerca del 80 por ciento de los visitantes llegan al país en automóvil, indicó el organismo. Esta medida también ha sido tema de discusión en el debate quincenal del Parlamento luso, donde la oposición ha criticado al Gobierno socialista, quien decidió instalar estos peajes dentro de su plan para reducir el elevado el déficit público del país.
Asimismo, su introducción llevará a los vehículos de matrícula extranjera a circular con un dispositivo electrónico de pago, que debe ser cargado con un mínimo de 50 euros en el caso de los particulares y de 100 euros para los transportistas, ya que no existe la posibilidad de pagar en metálico o con tarjeta de crédito.
Uno de los problemas ya detectados fue la dificultad de encontrar estos dispositivos, que deberían estar a la venta en tiendas y estaciones de servicio, y automovilistas españoles se han quejado por la falta de información sobre la forma de pago. Ante esta situación, Correos de Portugal -una de las entidades autorizadas a comercializar los chips- ha decidido instalar temporalmente un puesto de venta para extranjeros en una estación de servicio del municipio de Viana do Castelo, junto a Galicia.
El sector del transporte portugués también ha criticado los peajes por considerar que benefician a las empresas extranjeras, dada la dificultad de hacer llegar las multas a otros países, además de suponer un importante aumento de sus costes.
Por su parte, el Gobierno volvió a defender el inicio del cobro en estas vías y aprobó este jueves una resolución en Consejo de Ministros para declarar esta medida como "de gran urgencia para el interés público". De este modo, invalidó la decisión del Tribunal Central Administrativo del Norte de suspender cautelarmente la entrada en vigor de la norma.
Según los planes del Ejecutivo del primer ministro José Sócrates, a las autopistas del norte se sumarán las otras cuatro SCUT (acrónimo de "sin coste para el usuario" en portugués) del país. Interior Norte, Beiras Litoral y Alta, Beira Interior y Algarve serán de pago a partir del 15 de abril de 2011, lo que afectará también a los ciudadanos de Galicia, Castilla y León, Extremadura y Andalucía que vivan y trabajen en zonas fronterizas.