El presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, Juan José Badiola, mantuvo una breve reunión con los facultativos afectados por el expediente de regulación de empleo (ERE) que pretende aplicar la empresa pública Seaga. Con respecto a la posibilidad de que sean los titulares de las explotaciones los que se ocupen de realizar la identificación de su ganado a través de Internet, en la Oficina Agraria Virtual, dijo claramente que “la trazabilidad” tiene que estar “bajo control veterinario”.
“Habrá ganaderos que seguramente son personas extraordinariamente capacitadas, porque hay gente muy responsable, pero todo el mundo no es así. Lo mismo que existen sistemas de control en otros niveles, aquí tiene que haberlos también. Me parece que la trazabilidad ha sido un avance muy importante y, en el campo de la ganadería y de los alimentos, tiene que estar bajo control veterinario”, afirmó Badiola.
A su juicio, “cada uno tiene sus propias responsabilidades” dentro del control de la cadena alimentaria, “porque cada uno está para lo que está”. En la misma línea, subrayó que los veterinarios tienen que hacerse cargo de las cuestiones “sanitarias y de control”, porque son las personas que “están capacitadas y que para eso han estudiado”.
“En una sociedad latina como la nuestra, a la gente le cuesta trabajo autocontrolarse”, insistió el presidente de los veterinarios, que puso como ejemplo lo que sucede con la regulación del tráfico. “Qué duda cabe que todos somos gente responsable, que somos conscientes de que hay unos límites de velocidad y de que no se puede correr más de lo debido, pero mi pregunta es: sí todo el mundo lo cumple, para que se ponen tantos radares”.
Así, aunque opina que “el acto físico” de la identificación “lo puede hacer cualquiera”, también sostiene que “no es un mero acto manual”, dado que está relacionado con “la trazabilidad y la prevención de enfermedades”, por lo que tiene ser asumido por personas “con la formación adecuada y la ética”.
Por ello, recordó que “cuando se toma una medida de este tipo, hay que valorar bien los posibles efectos que puede tener”. De hecho, subrayó que “la trazabilidad es fundamental, porque es uno de los grandes avances que se ha producido en los últimos tiempos. Si supusiera un riesgo para la trazabilidad, creo que la Xunta debería pensárselo”.
“En la ganadería, como en cualquier ámbito de la vida, lo que hay que procurar es mejorar, no empeorar. Cuando se hace un cambio, hay que pensarlo bastante y no debe guiarse únicamente por razones coyunturales, aunque es evidente que las Comunidades Autónomas, y el país en general, tienen una situación económica difícil”, añadió Badiola.
De la misma forma, afirmó que “cuando se hacen cambios, hay que tener un poco de cuidado. La identificación ha sido un avance muy importante en la ganadería europea, y en la española en particular, porque si los animales no están identificados, lo demás no sirve para nada. Si tú no sabes quién es quién en el mundo animal es muy difícil que se puedan llevar a cabo campañas de saneamiento en condiciones o controles de enfermedades”.
Según su criterio, “las autoridades de la Xunta de Galicia, antes de tomar una decisión de este tipo, deberían considerar sus posibles implicaciones”, porque “podrían ocurrir cosas peores”. Añadió, además, que “si este nuevo sistema que pretende establecer, eventualmente supusiera una marcha atrás en el terreno de la trazabilidad, supondría un efecto muy negativo”.
“La seguridad alimentaria es algo sagrado. Ningún ciudadano español, que yo sepa, estaría dispuesto a asumir inseguridades alimentarias. Ahora bien, que esto signifique una bajada en la seguridad alimentaria, habrá que verlo”, concluyó.