La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda de
España, Elena Salgado, cedió al comité organizador de la Exposición
Universal de Shanghái 2010 el símbolo del pabellón español en el evento, el bebé
gigante robotizado Miguelín, que se quedará en China en un museo.
El bebé,
una criatura de 6,5 metros animada robóticamente, concebida por la cineasta
Isabel Coixet para simbolizar la visión española del futuro de las ciudades, se
convirtió así hoy en uno de los primeros objetos en ser entregados para un Museo
de la Expo que se construirá en Shanghái y que abrirá sus puertas en
2012.
Salgado, que viajó a Shanghái de regreso de la reunión de ministros de
Finanzas del G20 en Gyeongju (Corea del Sur), preparatoria para la cumbre de
líderes del grupo de noviembre en Seúl, se reunió hoy en el pabellón de España
con el director general de la Expo, Hong Hao, que recibió simbólicamente a
Miguelín. "Después de esta donación sin duda vendrán otras, pero es una
donación extraordinariamente importante", declaró poco después Salgado a varios
medios españoles.
Miguelín, dijo, "no es un objeto más, es lo que representa
al pabellón español", ya que se ha convertido en todo un atractivo de fotografía
obligada para los 6,7 millones de visitantes que han pasado hasta ahora ante
él.
Su instalación, recordó Salgado, supuso "una inversión importante por
parte del Gobierno de España", cercana al medio millón de euros, por lo que "no
es una donación pequeña", aunque aseguró que "para nosotros es mucho más que el
dinero que representa". "Es el objeto más preciado de este pabellón, y hemos
querido entregárselo a China", dijo, para que España esté entre "los primeros en
empezar a configurar lo que va a ser este futuro Museo de la Expo", que está
empezando a recibir sus primeras donaciones.
"Hoy vemos con tremendo agrado
que el Museo de la Expo ha recibido oficialmente su primera obra donada, el
tesoro guardián del pabellón nacional de España, Miguelín", proclamó por su
parte Hong.
"Podemos decir que Miguelín ya se ha convertido en el embajador
de la amistad entre los pueblos de China y España, y ahora este adorable bebé se
quedará en Shanghái", señaló, para "continuar con el efecto de la Expo",
simbolizar esa amistad bilateral y "fortalecer la cooperación y el intercambio
entre ambos países".
Por su parte, Salgado destacó en su discurso que
Miguelín (Xiaomi Baobao, en mandarín), ya "ha sido portada en muchos periódicos"
y se ha convertido en "la gran atracción de este pabellón" español en la Expo,
por lo que España desea que se quede en China "como donación del pueblo español
al pueblo chino".
Después, al ser preguntada sobre la importancia para España
de participar con este pabellón en esta Expo, Salgado explicó que "China es una
de las grandes potencias, tenemos que incrementar nuestra relación con China y
lo estamos haciendo ya".
El gigante asiático, concluyó, "es uno de los países
que en estos momentos son más influyentes en el mundo, ya es la gran economía,
acaba de superar a Japón en términos de producto interior bruto (PIB), la
población es la mayor del mundo, tiene una potencia extraordinaria, y nuestras
relaciones tienen que incrementarse".
El pabellón español es uno de los más
grandes de los de construcción propia de la Expo, que cumplió este fin de semana
el objetivo de los organizadores chinos de alcanzar 70 millones de
visitantes.
De esta manera, por el pabellón de España, que ha recibido
6.744.977 visitantes hasta el momento de la donación de Miguelín en la mañana de
hoy, ha pasado hasta la fecha cerca de la décima parte de las personas que han
acudido al evento.