El presidente de la Fegamp, Carlos Fernández, no ve en la iniciativa privada una solución mágica a la asfixia económica que sufren los ayuntamientos gallegos. Cree que no más de doce municipios podrían lograr capital privado para sacar adelante sus proyectos. Serían, explica, sólo los más dinámicos, ya que administraciones más fuertes como la propia Xunta también encuentran dificultades para encontrar respaldo económico en la empresa.
Fernández es pesimista sobre el futuro económico de los ayuntamientos tras conocer los Presupuestos de la Xunta para 2011. Recuerda que se rebaja en 70 millones la partida que reciben los concellos vía subvenciones y tiene claro que no sobrevivirían si no se paga el Fondo de Cooperación Local. Aunque apusta por el "diálogo" con el Gobierno autonómico porque no son "abertzales de la vida política", tiene claro que si se les rebaja las partidas por todas aprtes "llega un momento en que no podemos gobernar".
Insiste en que la situación económica de los concellos es "insostenible a medio plazo", por eso no le extraña que los proveedores de los municipios ya estén estudiando medidas para poder cobrar. También ve con buenos ojos Fernández la propuesta de crear una especie de FROB para promover las fusiones de ayuntamientos. Aunque admite que las uniones de concellos no son una solución mágica, sí cree que habrá casos en los que esta medida se podrá aplicar. Lo mismo piensa de las áreas metropolitanas: no suponen un remedio inmediato, pero cree que es la vía por la que el municipalismo debe caminar "y dejar de teorizar".