La conselleira de Mar, Rosa Quintana, ha asegurado que en la ría de O Burgo hay marisco "suficiente" para que los mariscadores puedan completar los días de trabajo previstos en el plan de explotación de 2010 y para presentar un nuevo plan de cara a la campaña del próximo año.
La conselleira se reunió esta mañana en Santiago con miembros de la cofradía de A Coruña para trasladarles los resultados del estudio poblacional de bivalvos llevado a cabo en la ría de O Burgo, que revelan que hay molusco suficiente para completar los días de trabajo previstos en el plan de explotación del año 2010.
"Los informes de los técnicos dicen que hay suficiente molusco para terminar la campaña del año 2010 y que hay marisco para presentar un plan de explotación para todo el año 2011 con unos datos similares a los planes de 2006 y 2007", precisó la Conselleira en declaraciones a los medios.
En relación a la situación sanitaria de la ría, Quintana explicó que la parte interna "sigue catalogada como zona C", pero apuntó que "el resto de la ría da valores de zona B", lo que significa que el marisco extraído allí "cumple todas las condiciones técnico sanitarias para poder ser comercializado".
Por este motivo, animó a los mariscadores a que retomen la actividad extractiva en la ría "como está pasando en la mayoría de los bancos marisqueros de Galicia", aseguró.
A este respeto, la conselleira destacó que la actividad habitual y planificada de los mariscadores contribuye a remover el sustrato de forma equilibrada, lo que beneficia el crecimiento de moluscos y la regeneración de los bancos marisqueros.
Por otra parte, la conselleira lamentó durante la reunión que parte del marisco de la ría fuera extraído por los furtivos e incidió en la necesidad de que los mariscadores vuelvan a faenar para evitar conductas delictivas, indicó la Xunta en un comunicado.
A este respecto, la Xunta informó de que el Servicio de Guardacostas, en colaboración con agentes de la policía nacional y autonómica, identificaron ayer en la ría coruñesa a siete personas que carecían de permisos de explotación a las que decomisaron 25 kilos de almeja que devolvieron a la ría.