La armadora viguesa Transpesca, propietaria de lo buques "Arosa Quince", "Arosa Doce" y "Arosa Nueve", apresados por Noruega hace tres meses, no descarta que el próximo año se produzcan nuevos incidentes con la flota española si no se registran cambios por parte del Gobierno español en su relación con el país escandinavo. Así lo afirmó en el Puerto de Vigo, donde llegaron este viernes los tres bacaladeros procedentes de la localidad de escandinava de Tromsoe junto a 33 miembros de las tripulaciones. En declaraciones a los medios, el director general de Transpesca, Iván López, afirmó que sus barcos volverán a faenar al archipiélago de las Svalbard donde fueron capturadas por presunta pesca ilegal, para la próxima temporada, a partir de marzo de 2007. Así, recordó que sus naves tienen bandera española y cuentan con licencia de actividad del país, por lo que la infracción que cometieron debería ser juzgada por autoridades españolas. En este sentido afirmó que "si se dejan las cosas como están", es probable que el año que viene exista "algún tipo de incidente" con la flota española. El directivo de Transpesca denunció que los "anuncios grandilocuentes" realizados en agosto por el Gobierno español quedaron "en agua de borrajas" ya que entre las autoridades y la compañía "no hubo contactos", añadió. Por ello, mostró su disposición para sentarse a hablar con el secretario de Pesca Marítima, Juan Carlos Martín Fragueiro, para que "deje de buscar tres pies al gato" y poder acordar juntos una fórmula para resolver el conflicto. Acuerdo con Noruega López se mostró cauto ante el acuerdo firmado el pasado día 4 entre Noruega y la UE para la cooperación en labores de vigilancia en la pesca y se intercambiarán información sobre las inspecciones. En este sentido, mostró su interés por informarse sobre el articulado deeste para ver las condiciones en las que se ejecutará y saber si serán realmente efectivas. En principio, le pareció positivo "cualquier avance" hacia la reducción de las inspecciones noruegas, porque disminuirán las posibilidades de "acoso" a la flota. La próxima semana comenzarán en O Morrazo las descargas de la mercancía de los tres buques, unas 500 toneladas de bacalao congelado y alrededor de 300 en salazón. Recordó que los primeros en cobrar serán "por ese orden" los marineros y los proveedores. La armadora llegó a un acuerdo con la Fiscalía noruega para poder liberar los buques y no llegar a juicio realizando un pago de 1,8 millones de euros. En este sentido, López recordó que el pago se hará "al margen de los ingresos ordinarios de la empresa" puesto que cuentan con el apoyo de la entidad financiera La Caixa.