Al menos 46 personas han fallecido este lunes en dos accidentes de autobús ocurridos en Guatemala y Argentina. El primero de ellos ocurrió al noroeste de la capital de Guatemala, cuando un autobús cayó a un precipicio de más de 100 metros de profundidad, mientras que en el caso argentino se produjo tras chocar el autobús contra un camión. De momento, se han registrado 34 muertos y cinco heridos en el accidente guatemalteco, si bien los servicios de auxilio continúan trabajando en el lugar del suceso ya que podría haber más víctimas. Algunos supervivientes afirmaron que el chofer del vehículo conducía a velocidad excesiva y bajo los efectos del alcohol. Por otro lado, en la provincia argentina de Santa Fe (centro-este del país), al menos 12 personas murieron y una treintena resultaron heridas en el choque de un camión con un autobús en la noche del domingo. Según informó la policía, entre los muertos se encuentran los conductores de los dos vehículos, así como diez alumnos de entre 15 y 18 años de una escuela privada de Buenos Aires, a donde regresaban los alumnos desde la provincia de Chaco (norte), donde se encontraban realizando tareas solidarias y apadrinando una escuela rural. Testigos del accidente indicaron que el conductor del camión podría haberse quedado dormido o conducir bajo los efectos del alcohol, ya que adelantó a un camión haciendo zig-zag de un carril a otro. El Gobierno de Buenos Aires dispuso este lunes el envío de un avión Hércules de las Fuerzas Aéreas al lugar para facilitar el traslado de los cuerpos de los estudiantes fallecidos, al tiempo que puso a disposición de los familiares y de las autoridades de la escuela uno de los aviones presidenciales.