La justicia tunecina ha dictado una orden de detención internacional contra el
presidente depuesto del país, Zine el Abidine Ben Alí, y su esposa, Leila
Trabelsi, anunció el ministro de Justicia, Lazar Karui Chebi.
Las fuerzas policiales cargaron con gases lacrimógenos y porras contra los
miles de manifestantes procedentes de las regiones pobres del interior de Túnez
que demandan desde hace días la salida de todos los ministros del anterior
régimen del Gobierno de transición, según constató Efe.
La tensión aumentó
considerablemente esta mañana en la plaza situada ante la sede de la oficina del
primer ministro, después de que la Policía instalará barreras de alambre de
espino con la intención de bloquear el acceso a la zona, lo que provocó la
cólera de los concentrados.
Algunos grupos de manifestantes protestaron y
forcejearon con los agentes, que dispararon entonces decenas de proyectiles de
gases lacrimógenos y comenzaron a golpear con porras a los concentrados.
El
caos y la confusión se propagaron en la plaza, donde miles de personas de las
regiones más pobres del país llevan acampados desde hace días.
Los violentos
enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas policiales ante la sede
del Gobierno y por las calles adyacentes se sucedieron durante varios
minutos. Muchos manifestantes lanzaron piedras a los agentes, mientras les
acusaban de pretender "sitiarles y matarles de hambre" al bloquear los accesos a
la plaza, por los que los habitantes de la capital se sumaban estos días a la
protesta y les llevaban alimentos y bebidas.
Según varios manifestantes, las
fuerzas del Ejército que permanecieron pasivas durante los enfrentamientos, les
habían conminado esta mañana a abandonar el lugar. Otros aseguraron que un
agente de policía había resultado muerto en los enfrentamientos, aunque la
confusión en estos momentos es grande en la zona, con la plaza desalojada de los
manifestantes, que han abandonado en su huida los cientos de sacos de dormir y
mantas esparcidos por todas las esquinas.
La carga policial ante la sede del
Gobierno se produce mientras se espera hoy con gran expectación en Túnez el
anuncio del nuevo Ejecutivo de transición, cuya composición será fundamental
para la continuación o no de las protestas en todo el país.