Los ocho detenidos en el marco de la operación "Patas" contra el blanqueo de capitales, entre ellos el histórico narcotraficante Antonio Carballa y tres de sus familiares, han quedado en libertad, siete con cargos, tras prestar declaración en los juzgados de Cambados, informaron fuentes judiciales.
Todos los detenidos salvo uno, que lo hizo anoche, fueron interrogados esta mañana por Juan Carlos Carballal, titular del Juzgado de Instrucción Número Dos de Cambados, en presencia del fiscal antidroga de Pontevedra, Luis Uriarte.
Antonio Carballa Magdalena deberá abonar una fianza de 30.000 euros antes del viernes para eludir la prisión y su yerno, Daniel Donoso, no ha sido imputado, por lo que ha quedado libre sin cargos.
Los otros detenidos son la esposa del cabecilla, María Luisa González Iglesias, su hija Beatriz Carballa González; Miguel Ángel Rodríguez y una de sus hijas, además de los hermanos Prados Padín.
La operación "Patas" se inició a raíz de que la Agencia Tributaria detectó un importante incremento patrimonial de la familia de Carballa en los últimos años, aparentemente de forma injustificada, según fuentes de la investigación.
Se pudo comprobar la existencia de dos empresas pantalla para lavar el dinero procedente del trafico de drogas: una estación de servicios y otra del sector de la construcción, según la investigación.
Durante el operativo se realizaron registros domiciliarios en los que fueron intervenidas seis fincas en Toledo, Sanxenxo y Cambados, además de vehículos de alta gama, teléfonos móviles y otros efectos valorados en 1,8 millones de euros, y también fueron bloqueadas cuentas bancarias en varios puntos de España.
El procedimiento utilizado por el juez ha permitido intervenir el patrimonio que los detenidos tienen en el registro de la propiedad, según explicaron las mismas fuentes.
Antonio Carballa Magdalena fue arrestado por primera vez en 1995 a instancias del magistrado de la Audiencia Nacional Carlos Bueren por su relación con un alijo de cinco toneladas de cocaína y condenado en 1998 a 14 años de prisión.