La agencia de calificación crediticia Standard and Poor's ha confirmado la nota de solvencia a largo y corto plazo de España, en la actualidad situadas en "AA" y "A-1+", respectivamente, por las reformas estructurales y la consolidación presupuestaria, aunque mantiene la perspectiva "negativa" del rating.
La agencia destaca que el Gobierno ha realizado en un clima económico "desfavorable" en 2010 un "sustancial" esfuerzo reformador, que incluye medidas de consolidación fiscal y una "exhaustiva" batería de reformas estructurales.
Considera así cumplido el objetivo de déficit del 9,3% en 2010 gracias al paquete de medidas fiscales y destaca que el recorte del mismo fue posible por el esfuerzo de la Administración central, que ha contrarrestado los resultados a nivel regional. De este modo, la agencia anticipa que el déficit bajará al 6,3% en 2011, mientras espera un aumento de la deuda pública hasta el 61,6% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2011 y el 65% en 2012, desde el 56,2% previsto para 2010.
"Los ratings de España reflejan los beneficios de una economía moderna y relativamente diversificada, así como nuestra opinión respecto a la continuada determinación política del Gobierno para afrontar los desafíos pendientes, como refleja la significativa aceleración desde 2010 de la consolidación presupuestaria y de las reformas estructurales", destaca Marko Mrsnik, analista de crédito de Standard and Poor's. No obstante, el analista advierte de que los ratings de España "continuarán bajo presión" por el elevado endeudamiento privado, así como por los desafíos a la competitividad de la economía, los persistentes problemas en el mercado laboral y la débil posición financiera neta exterior de la economía.
La agencia prevé que la economía española, tras sufrir una contracción del 0,2% del PIB en 2010, regresará a tasas positivas de crecimiento próximas al 0,7% en 2011 y al 1,5% en 2012. No obstante, advierte de que la recuperación está sujeta a significativos riesgos a la baja por la combinación del proceso de desapalancamiento del sector privado, las débiles perspectivas de crecimiento, el persistente nivel de elevado desempleo, las tensiones en el sector financiero y una gran deuda externa, que se cifra en el 78% del PIB en 2011.
Standard and Poor's destaca que el reciente acuerdo para la reforma de las pensiones supondrá a medio y largo plazo, si se aplica en su integridad, un importante ahorro para la Seguridad Social. Afirma también que, aunque aún es pronto para valorar el impacto de la reforma del mercado laboral, "las medidas adoptadas hasta la fecha suponen un paso en la dirección correcta, aunque se quedan cortas a la hora de realizar una revisión fundamental del mercado laboral". La calificadora de riesgos apunta que las medidas adicionales previstas por el Gobierno para el primer trimestre de 2011 en áreas como la de políticas activas de empleo y negociación colectiva podrían contribuir a reducir en parte las rigideces estructurales que afectan a la demanda de trabajo.