El ciclón "Yasi", cuya fuerza aterró a la población, se alejó debilitado del
noreste de Australia después de sacudir ciudades y aldeas sin causar víctimas
mortales. "Yasi", de "proporciones catastróficas" según las autoridades, dejó
a su paso por el noreste del estado de Queensland un rastro de casas con tejados
arrancados y árboles derribados por las rachas de viento de hasta 285 kilómetros
por hora.
Después de la terrorífica noche vivida por decenas de miles de
residentes, con la primera luz del día la Policía y los servicios de protección
civil iniciaron la inspección de las zonas sacudidas por el ciclón, que entró en
tierra firme hacia la medianoche (14:00 GMT, del miércoles), con categoría 5, la
máxima.
A medida que el ciclón avanzaba por la región, este fue perdiendo
fuerza hasta llegar a convertirse en una tormenta tropical de menor categoría,
aunque continuó su trayectoria en dirección al Territorio del Norte de
Australia, con vientos de hasta 90 kilómetros por hora.
Al amanecer, la jefa
del Gobierno del estado de Queensland, Anna Bligh, indicó que la Policía no
había recibido información de que el ciclón hubiera causado víctimas
mortales. "Estoy muy aliviada de no haber escuchado informaciones de la
Policía ni de ninguna otra fuente sobre heridos graves o muertes", dijo a Bligh
en conferencia de prensa.
El general Peter Cosgrove, quien estuvo al mando
del contingente internacional desplegado en Timor Oriental tras su destrucción
por parte de las tropas indonesias, en 1999, apuntó que la prioridad de los
equipos de emergencia era cerciorarse de que no había víctimas, especialmente en
las áreas rurales apartadas de núcleos de población
Bligh señaló que las
localidades más golpeadas por el ciclón son las Innisfail, Silkwood, Mission
Beach, y sobre todo las de Tully, donde cerca del 90 por ciento de las
construcciones registran daños, y la de Cardwell, situada a orillas del océano y
en la que unas 200 casas fueron destruidas o registraron daños.
El jefe del
servicio de meteorología, Peter Otto indicó que la causa principal de la
destrucción en Cardwell y en su puerto, donde se hundieron decenas de
embarcaciones de recreo y pesca, fue la subida de la marea que alcanzó el nivel
de siete metros. "Aunque las estructuras de las casas están en pie, la mayor
parte de las casas ha perdido su tejado", dijo Leanne Leeson, un vecino de
Cardwell, a la cadena de televisión ABC.
Los equipos de emergencia empezaron
la evaluación de los daños por las mayores urbes del litoral, por lo que el
alcance total de estos, indicó la primera ministra de Queenslad, se conocerá en
las próximas horas.
Al menos 180.000 hogares de diferentes localidades
carecían de suministro eléctrico, pero los aeropuertos de Cairns y Townsville
fueron reabiertos al tráfico aéreo tras un alto de casi 24 horas como medida de
precaución. Según el servicio de meteorología, el ciclón tocó tierra firme
cerca de la ciudad de Mission Beach, al norte de Queensland y a unos 50
kilómetros al sur de Innisfail.
Durante la primera hora, los vientos fueron
de menor fuerza de la que en principio anticiparon los meteorólogos, aunque
arreciaron con la llegada del núcleo del ciclón, de un diámetro de 35 kilómetros
y un frente de unos 650 kilómetros.
Una vez que los meteorólogos tuvieron la
certeza de que "Yasi" era potencialmente peligroso, las autoridades evacuaron
entre el martes y miércoles a unas 40.000 personas de localidades de Queensland
a una veintena de centros de acogida situados en Cairns y Townsville.
El
servicio de meteorología calculó que la fuerza de "Yasi" era mayor que la del
ciclón "Larry", que en 2006 destruyó casas y comercios de la costa del noreste y
causó daños materiales por valor de 1.000 millones de dólares.
Otro ciclón,
el llamado "Anthony" y de categoría 2, atravesó el pasado lunes la misma región
de Queensland con rachas de viento de hasta 130 kilómetros, aunque causó daños
menores.
Queensland se recupera todavía de las inundaciones ocurridas desde
finales de noviembre y hasta la pasada semana, y que causaron 35 muertos y daños
materiales por valor de más de 5.600 millones de dólares.