Al menos 20.000 manifestantes de la oposición yemení comenzaron a primer hora de
hoy una protesta en contra del régimen del presidente Ali Abdalá Saleh delante
de la Universidad de Saná, según pudo comprobar Efe.
Los manifestantes
corearon eslóganes contra la corrupción e instaron a la revolución, durante el
comienzo de una jornada denominada "Día de la ira".
Asimismo, expresaron su
desconfianza en el discurso de ayer del presidente yemení, en el que se
comprometió a congelar las reformas constitucionales que quería efectuar para no
limitar el número de mandatos presidenciales.
En un mensaje ante el
Parlamento, el gobernante yemení dijo ayer: "No a la extensión del mandato, no a
la herencia".
Los manifestantes rechazaron estas promesas con lemas como
"Revolución, revolución", "discursos falsos" y "promesas
falsificadas". Algunos bailaron a los ritmos del tambor mientras repetían los
mismos eslóganes utilizados en las revueltas populares de Egipto y
Túnez.
Según fuentes de la oposición, decenas de miles de manifestantes han
organizado otras concentraciones en distintas provincias del país, como ya
ocurrió el pasado jueves, cuando también se celebraron numerosas
protestas.
Por su parte, el partido gobernante ha enviado a miles de sus
seguidores a la plaza Tahrir (Liberación), en el centro de la capital, para
expresar su apoyo al presidente y al Gobierno yemeníes.
En esta plaza iba a
tener lugar la convocatoria que la oposición lanzó hace dos días, pero como ayer
los pro gubernamentales ocuparon el lugar, los grupos opositores decidieron
celebrar el "Día de la ira" en el campus de la Universidad de Saná.
El
presidente yemení advirtió ayer a la oposición contra la organización de
manifestaciones violentas que causen "el caos y la destrucción" y les instó a
participar en un gobierno de unidad nacional.