El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, ha previsto que los contratos programa con las universidades para 2011 y el año siguiente podrán ser firmados en marzo.
Vázquez explicó que, a finales de febrero, estos contratos recogidos en el plan de financiación, que fijan objetivos de mejora en investigación y otros aspectos, serán previamente remitidos a las tres instituciones educativas.
Así lo señaló Vázquez ante el pleno del Parlamento, donde explicó los detalles de este plan, ya firmado el pasado diciembre, motivo por el cual los grupos de oposición protestaron en la pasada Junta de Portavoces por la decisión del PP de incluir en la sesión un asunto lo suficientemente debatido, mientras no se analizan asuntos como la subida del paro.
Durante su intervención, el conselleiro insistió en alabar el consenso obtenido durante la tramitación del plan de financiación universitario, pero socialistas y nacionalistas insistieron en que ha sido un "fracaso" o que favorece la privatización de las instituciones educativas.
Jesús Vázquez indicó que su comparecencia se trata de un "ejercicio de transparencia" y destacó que el plan es ya una "realidad" forjada a través del consenso, insistió.
Destacó que el plan de financiación tiene valor, pese a las actuales dificultades económicas, puesto que marca un camino a seguir, al tiempo que expresó su orgullo porque Galicia es, junto con Valencia, la única autonomía que ha diseñado un proyecto de este tipo, que tendrá vigencia hasta 2015.
El plan de financiación de las universidades, manifestó el conselleiro, constituye un "logro compartido" pero, a la vez, revela la "apuesta" de la Xunta por la educación, mientras censuró a la oposición por su "falta de rigor" ya que algunos de sus representantes negaron la existencia del proyecto cuando ya estaba aprobado.
Para concluir, el conselleiro sostuvo que el de financiación es un plan flexible que "afronta la crisis", se aprueba para que las universidades gallegas compitan con las españolas y las europeas y también se ha elaborado para "rendir cuentas a la sociedad, un plan para una Galicia única", apuntó.
Mientras, el socialista Xaquín Fernández Leiceaga consideró que con este plan quien obtuvo el éxito más "notable" ha sido la Consellería de Hacienda, bromeó, al entender que supone recortes para las instituciones educativas.
Calificó este "vacuo" plan de "insuficiente", "incompleto" e "incoherente" y agregó que, en su opinión, perjudica a las universidades y a la sociedad gallega, e insistió en la carencia de una "hoja de ruta" del Gobierno de Feijóo para coordinar las universidades.
Además, insistió en que no se va a cumplir el reto de la Xunta de llegar al 1 por ciento del PIB destinado a la Universidad cuando termine la vigencia del plan en 2015, puesto que se precisarían de 200 millones de euros adicionales en el presupuesto de la Xunta, un quince por ciento más.
Igualmente, Fernández Leiceaga justificó que los rectores hubiesen suscrito el acuerdo por que dependen de la voluntad política de la Xunta, agregó que negociaron lo más que pudieron y destacó que también habían firmado el plan de la época de Manuel Fraga, pese a lo cual lo habían criticado.
Por su parte, el nacionalista Carlos Aymerich lamentó que el conselleiro hubiese tomado como modelo Valencia ya que, dijo, en esta Comunidad se están abriendo puertas a la privatización, al tiempo que señaló que el plan "recorta" la financiación pública en detrimento de la privada.
El diputado del BNG sostuvo que, con este plan, la Xunta condena a las universidades a una financiación pública precaria y denunció que supone un recorte de 56 millones de euros respecto a 2009.
Destacó que cada año 60.000 jóvenes cursan estudios en las universidades gallegas, que cuentan con dos campus de excelencia, por lo que la Xunta debería intentar acercarse a la media española de destinar el 1,2 por ciento del PIB a las instituciones educativas. Por contra, indicó que la Xunta no se plantea llegar siquiera al uno.