El alcalde de Begonte (Lugo), Antonio Vázquez, ha asegurado que la retirada del vertido de gasóleo que se produjo en este municipio procedente de una empresa de biodiésel va "bastante bien", aunque ha dicho que hará falta, como mínimo, dedicar todo lo que queda de semana a esta tarea.
El gasóleo se derramó la tarde del pasado domingo, cuando se produjo un fallo en una planta transformadora de biodiésel (Bgal), ubicada en el polígono industrial de este ayuntamiento.
Según la empresa, llegaron a salir unos 11 metros cúbicos de producto, parte de los cuales ya fueron absorbidos, pero el alcalde reconoce que "todavía queda mucho" mezclado con agua de los humedales de la zona.
El combustible se está absorbiendo con una cisterna y Vázquez indica que las tareas van "por el buen camino", a la vez que se ha congratulado de que no hubiera llegado "ni una gota" a la red fluvial que podría poner en peligro el abastecimiento de los núcleos urbanos de Outeiro de Rei, Rábade y Lugo.