El Gobierno exigirá un nivel mínimo de capital básico, de máxima calidad, del 10
% a las entidades financieras que no coticen, o que no tengan una presencia de
inversores privados de, al menos, el 20 %, y cuya liquidez dependa en más de un
20 % de los mercados mayoristas.
Este requisito, que afecta sobre todo a las
cajas de ahorros, ya que el nivel exigido a los bancos cotizados será del 8 %,
está recogido en una carta que la vicepresidenta segunda y ministra de Economía,
Elena Salgado, ha remitido al presidente de la Asociación Española de Banca
(AEB), Miguel Martín, y al de la patronal de cajas (CECA), Isidro Fainé.
En
las misivas, Salgado destaca que "los elementos que vamos a incluir en el
concepto de capital principal son: capital, reservas, primas de emisión,
intereses minoritarios, más los instrumentos suscritos por el Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y
transitorialmente instrumentos
obligatoriamente convertibles en acciones, y minorados por resultados negativos
y pérdidas, activos inmateriales y ajustes de valoración".
En las cartas se
señala además que, si las futuras pruebas de resistencia que se realicen a los
bancos y cajas ponen de manifiesto potenciales carencias de capital en los
escenarios más desfavorables, el Banco de España podrá exigir a las entidades un
nivel de recursos propios superior.
El pasado 26 de enero la ministra de
Economía ya alertó de que las cajas podrían necesitar un nivel de capital básico
de entre el 9 y el 10 % de sus activos ponderados por riesgo, al tiempo que su
departamento explicó que era pronto para poder determinar con exactitud cuánto
capital necesita el sistema español.
El Ejecutivo esgrime estas medidas con
el argumento de restaurar la confianza del sistema financiero, aunque ello
suponga unas mayores necesidades de "core capital".
El "core capital" es la
proporción de los fondos de los que una entidad puede disponer libremente
respecto a los activos ponderados por riesgo y, según las normas internacionales
de Basilea III, tendría que ser de al menos el 7 %, pero el Gobierno lo ha
elevado al 8 % "con carácter general".
En las cartas enviadas a las dos
patronales, Salgado recuerda a sus presidentes que el Plan del Gobierno para el
Reforzamiento del Sector Financiero persigue recuperar la confianza de los
mercados en la "solidez" de la economía española y la "credibilidad" de sus
entidades financieras, facilitando su financiación e impulsando la canalización
del crédito y el empleo.
Además, Economía pedirá al Banco de España que
determine, una vez que estos requisitos sean aprobados, la situación de
capitalización de acuerdo con la nueva norma a partir de las cuentas de estas
entidades al cierre de 2010 y, en su caso, las cantidades máximas de
recapitalización previstas para cada una de ellas.
Después, las entidades
deben presentar al organismo un plan detallado de cómo esperan cumplir esta
nueva normativa, que tiene que ser aprobado por el Banco de España y que
finalmente evaluará en septiembre el cumplimiento de estos planes.