A todos sorprendió la instantánea de Leire Pajín con una pulsera "Power Balance" en su muñeca el mismo día en que había sido nombrada ministra de Sanidad. Causó preocupación que la mujer que iba a velar por la salud de todos los españoles utilizara un adorno con supuestas propiedades curativas cuasi-mágicas y sin ningún rigor científico. Como el asunto levantó tanta polvareda, no se volvió a ver a la ministra, al menos en público, con ese artilugio que promete recuperar el equilibrio, mejorar la flexibilidad y prevenir y curar un sinfín de enfermedades.
Pues hoy le han preguntado a Pajín, que participaba en el Foro "Ideas+Diálogo en Sanidad" organizado por Farmaindustria, sobre la famosa pulsera, y ella ha reiterado que la utilizaba porque le "gustaba" y porque además "era un regalo". El Instituto Nacional de Consumo aseguró que detrás de esos productos había una "publicidad engañosa" sobre "supuestas propiedades" inciertas. Y Leire Pajín responde que hay "otros productos" que "consumimos o utilizamos de forma cotidiana" que también incluyen "publicidad exagerada o engañosa". Pues ya nos quedamos más tranquilos.