La Xunta trabaja con la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca) y con la dirección nacional del PP para “tentar buscar un escenario razoable” en la segunda fase de la reestructuración de las cajas que impulsa el Ministerio de Economía, en el cual se evite “unha discriminación inxustificada entre bancos e caixas” en materia de solvencia.
Así lo indicó el presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, tras la presentación del plan de recuperación del sector textil que impulsa la Consellería de Economía. En este marco, confirmó que la Xunta “traballa en silencio e con determinación” con el objetivo que el plan de integración de Caixanova y Caixa Galicia “siga valendo”, en los términos en los que fue aprobado por el Banco de España y por el propio ministerio en 2010.
“Non é en ningún caso admisible que unha entidade fora solvente un domingo e deixara de selo un luns”, reprochó Feijóo en relación al decreto de reforzamiento del sector financiero que Moncloa prevé aprobar el próximo viernes y con el que se elevará hasta un mínimo del 10% el nivel de capital básico exigible a las cajas de ahorros.
En este escenario, el objetivo de los contactos que la Xunta mantiene con la patronal de cajas y con la cúpula del PP es “buscar un acordo para dar estabilidade a este sector”. Ante la incertidumbre generada por el plan de la ministra Elena Salgado, Feijóo recordó que en el mundo de la banca “a confianza é clave”, por lo que reprochó que Madrid “incida na desconfianza, a improvisación e o bandazo”. A su juicio, esta situación aboca a una mayor restricción del crédito “que necesitan as empresas, os autónomos e as familias”.
Frente a la batalla del ministerio por elevar el ‘core capital’ de la banca para recuperar la confianza de los inversores extranjeros en la fortaleza del sistema financiero, Feijóo recalcó que “o máis importante” para una entidad “é que sexa solvente, sanear o balance e dea créditos”.
“É o que lle estamos planteando á Ceca e ó partido maioritario da oposición para trasladarlle ó Goberno e que volva a un planteamento previsible, cheo de sentido común e responsabilidade”, constató el mandatario gallego, en referencia a las negociaciones que el departamento que dirige Salgado sigue con los partidos políticos y con el sector financiero.
Así, Feijóo insistió en que el decreto deberá fundamentarse sobre “tres principios básicos” para contar con el apoyo de la Xunta y el PP: que las cajas fusionadas que sanearon sus balances en los últimos meses “non se vexan prexudicadas” y que “todo o que se teña que facer sexa para buscar os créditos ás empresas e familias”.
En base a estas condiciones, al Xunta se propone “seguir traballando” para lograr “a solución que máis lle interesa a Galicia”.