La conselleira de Hacienda, Marta Fernández Currás, ha señalado que la mejor solución para Novacaixagalicia (NCG) pasa por una caja "evolucionada con un banco asociado" que mantenga la obra social y el poder de decisión en Galicia.
Así lo indicó la conselleira a una pregunta del diputado popular Pedro Puy ante el pleno del Parlamento, donde señaló que los nuevos requerimientos a las entidades hacen prácticamente inviable el mantenimiento de las cajas tal y como hoy se conocen.
En espera de conocer todavía los resultados de las cajas y otros aspectos pendientes, como los activos ponderados por riesgos y a falta de conocer si se admite la demanda de fondos del FROB 1, con los datos que se manejan, dijo, "la mejor solución para Galicia pasaría por una fórmula que permitiese mantener el poder de decisión, al tiempo que la obra social". Se trata de un concepto de "caja de ahorros evolucionada con un banco asociado", en el que el control accionarial pertenecería a la caja.
Recordó que la decisión final depende de NCG y explicó que, según el marco normativo de la Lorca, habría dos fórmulas
que se podrían seguir para continuar "mantendo a obra social e o poder
decisional neste territorio": por un lado, "que a caixa siga tendo un control
accionarial maioritario", con lo que podría seguir manteniendo la fórmula
jurídica de caja de ahorros; por otro, que el control no sea mayoritario, en
cuyo caso tendría que "constituir unha fundación de carácter especial".
Previamente, durante el debate de una interpelación, la conselleira indicó que, tras una primera lectura de la circular del Banco de España que aclara el decreto, con los estándares elegidos es "prácticamente improbable que ninguna entidad de mediana o gran dimensión cumpla o consiga mantenerse en el límite del 20 por ciento de la financiación mayorista".
Esto obliga "automáticamente", dijo, a mercantilizarse y a contar con un 20 por ciento de capital de terceros en el accionariado, o bien competir en condiciones "de auténtica desigualdad".
Por ello, señaló que en este contexto resulta "altamente improbable" la continuidad del subsector de cajas de ahorro tal y como se conoce ahora. "Y me atrevo a profetizar que no quedarán cajas de ahorros en España, salvo alguna anecdótica de escaso tamaño y representatividad".
En otro momento de su intervención, Fernández Currás negó las críticas del diputado nacionalista Fernando Blanco, quien dijo dudar de que las cajas fusionadas trabajen en el mismo rumbo y haya una dirección única, e insistió en que en dos meses han tenido una trayectoria exitosa y trazaron su hoja de ruta.
Igualmente, recordó que desde la Xunta se interpondrán las acciones judiciales pertinentes si se comprueba que se invaden competencias de la Xunta.
Mientras, la diputada socialista María José Caride demandó a la Xunta que trabaje para elaborar el plan de viabilidad de la caja gallega "en lugar de lamentarse", y recordó que sólo quedan cinco semanas para que termine el plazo oficial de presentación del plan, mientras el jefe del Ejecutivo, Alberto Núñez Feijóo, ha "esperado hasta hoy" para solicitar una entrevista con el presidente Zapatero.
Caride también criticó que la Xunta considere que las cajas tiendan a desaparecer mientras la Xunta no hace más que lamentarse, por lo que apostó por que desde el Gobierno gallego se lidere a las fuerzas políticas para buscar una solución que suponga el mantenimiento de una entidad gallega y que garantice la continuidad de la obra social.
Expresó la predisposición de los socialistas para buscar la permanencia de una "entidad solvente, que mantenga a Galicia presente en el marco financiero y que siga vinculada al territorio.
No obstante, lamentó lo que consideró opacidad de la Xunta y la caja en el proceso, ya que se desconoce por ahora su nivel de solvencia.
Por su parte, el nacionalista Fernando Blanco sostuvo que es necesario que la Xunta recurra el Real Decreto de regulación del sistema financiero y dijo que le preocupan las palabras de la conselleira sobre la imposibilidad de mantenimiento de las cajas.
Igualmente, señaló como un problema añadido sus "serias dudas" sobre una dirección única en la caja gallega fusionada.