Uno de cada cuatro accidentes laborales con baja registrados en Galicia en 2010 estuvieron motivados por el sobreesfuerzo. Esta es la causa principal de la mayor parte de los siniestros leves que se producen en el lugar de trabajo ante el creciente temor de los empleados a perder su puesto en un contexto de debacle económica y ante la escalada del desempleo. Lo anunció esta mañana la directora xeral del Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (Issga), Adela Quinzá-Torroja durante la presentación de los datos de siniestralidad laboral de 2010.
La responsable del organismo reconoció que la crisis ha generado un impacto "negativo" en el balance de accidentes ya que, el incremento de la presión entre los trabajadores para asegurar su empleo, "pode xerar unha crecente inseguridade". Por eso, uno de los objetivos del plan de actividades del Issga para este año será analizar los aspectos que están detrás de los sobreesfuerzos e impulsar medidas de prevención.
Con todo, el número de siniestros laborales contabilizados en la comunidad se redujo en 2010 por cuarto año consecutivo, al registrarse 36.430 accidentes, lo que supone una caída del 7,7% en comparación con 2009 y una media de un centenar de víctimas cada día. Con 522.827 afiliados a la Seguridad Social, esta lacra afectó el año pasado a casi tres de cada diez ocupados.
Por actividades, la siniestralidad solo repuntó en la pesca un 4,8%, mientras descendieron las incidencias en el campo, el sector terciario, la industria y, principalmente en la construcción --12,5 puntos--, aunque la directora xeral eludió vincularlo con los efectos de la crisis sobre el sector. Mientras, el área de los servicios sigue siendo la más castigada por los accidentes, bien sean graves, leves o mortales.
Según expecificó la responsable del Issga, la inmensa mayoría --un 98%-- se saldaron con heridos leves, pese a que su número, 35.768, descendió ocho puntos en doce meses. Los sobreesfuerzos, las caídas o los golpes contra objetos en movimiento fueron los principales motivos de este tipo de accidentes, que solo repuntaron en la pesca.
A pesar de suponer tan solo el 1,6% del total, los siniestros graves se elevaron casi nueve puntos el ejercicio pasado. Al margen del sector servicios --con 168 incidentes--, los más castigados han sido, por las propias características de la actividad, la construcción (146) y la industria (138).
Por contra, los accidentes con víctimas mortales bajaron un 12%, al perder la vida 65 trabajadores en jornada laboral en 2010, nueve menos que un año antes. Por sectores, el número de fallecidos descendió en la construcción --de 24 a 14 muertes--; en la industria -de 14 a 11 muertes-, y en la agricultura --con solo una víctima mortal menos--; se mantuvo sin cambios en la pesca -8 fallecidos- y repuntó en el ámbito terciario --de 22 a 27 muertes--.
Un análisis por sexos muestra que los hombres continúan siendo las principales víctimas de los accidentes mortales en jornada de trabajo --fueron 63 el año pasado, frente a dos mujeres--. En cuanto a la antigüedad del empleado, la incidencia fue mayor en aquellos que llevaban más de tres años en la empresa (33), curiosamente seguidos de los que se habían sumado a la plantilla en los últimos tres meses (12 fallecidos).
ACCIDENTES IN ITINERE
Los siniestros in itínere -aquellos que se producen durante el desplazamiento del trabajador desde su casa a la empresa y viceversa- cayeron un 4,57% en 2010, hasta situarse en los 3.906, de los cuales, un total de 19 se saldaron con una víctima mortal, cinco más que un año antes. La mayoría, 3.993, fueron leves.
Ante este escenario, el instituto gallego prevé impulsar acciones de investigación para ahondar en las causas y la incidencia de los accidentes de tráfico que se producen tanto en jornada laboral como in itínere.
PROVINCIAS
Por provincias, la siniestralidad laboral descendió en las cuatro gallegas. A Coruña encabezó el ranking de bajadas, con 15.790 accidentes, un 8,8% menos. Esa tendencia se constató en todos los sectores excepto en la pesca. En Pontevedra, el desplome rozó el 8,2%, tras contabilizarse 13.531 incidentes y un aumento también en la pesca. Con 3.568, Lugo fue la tercera provincia con mayor número de siniestros, aunque la cifra se redujo más 7,4 puntos en doce meses. Por último, Ourense sumó 3.541 accidentes y se situó como la provincia donde menos cayeron, un 1,8%, según los datos del Issga.
A Coruña también fue el territorio con mayor cantidad de accidentes de trabajo mortales, un total de 24; seguida de Pontevedra, con 21. Mientras, Lugo y Ourense registraron cada uno diez siniestros con fallecidos.
CÁLCULO DE LA SINIESTRALIDAD
Uno de los ejes en torno al que gira el plan de actividades del Issga para 2011 supone ampliar el asesoramiento técnico a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos. Como novedad, el organismo desarrollará una aplicación que permitirá a las empresas calcular los costes derivados de la siniestralidad laboral con baja y compararlos con el desembolso necesario para evitarla. El objetivo es sensibilizar al tejido empresarial de que "invertir en prevención é rentable", según apostilló Quizá-Torroja.
Dado que el 25% de los accidentes laborales se producen por sobreesfuerzos, las nuevas medidas también se centrarán en analizar los riesgos ergonómicos y psicosociales con la pretensión de invertir esa tendencia. Así, el Issga elaborará un estudio sobre las condiciones ergonómicas de los trabajadores de la pesca de bajura y un mapa de riesgos ergonómicos de Galicia.
Otas acciones novedosas serán el desarrollo de un programa de protección para las mujeres embarazadas para comprobar que los centros de trabajo cumplen con las medidas previstas en la normativa y la creación de la Escola Galega de Prevención de Riscos Laborais en Pontevedra. Los contenidos irán dirigidos a los alumnos de educación primaria y a los estudiantes de ciclos formativos, bachillerato y FP.
Además, la entidad reforzará las investigaciones sobre enfermedades profesionales, lo que permitirá poner en marcha campañas sobre la prevención de riesgos por sílice o amianto.
El Issga también abordará la siniestralidad laboral entre la población inmigrante, ya que está entre los colectivos más afectados por accidentes el determinados sectores de actividad.