Un joven compostelano encontró ayer el cadáver de un recién nacido en una cueva en el Pico Sacro, en el municipio vecino de Boqueixón, según informaron fuentes de la Guardia Civil, que se está haciendo cargo de la investigación del suceso.
El hallazgo se produjo en la tarde de ayer, minutos después de las 18.00 horas, en unas cuevas conocidas por ser minas de oro en la época romana. Un grupo de jóvenes santiagueses aficionados a la espeología se encontraban en la zona, cuando uno de ellos probó una linterna en una de las cuevas y descubrió al bebé.
El cuerpo se encontraba oculto en una bolsa de plástico, en una zona de difícil acceso. Por esta razón, en un principio, las investigaciones se están centrando en el entorno de la capital gallega, ya que se supone que la persona que dejó el cuerpo en la cueva debía conocer la zona.
Las primeras informaciones apuntan a que el cuerpo podría llevar dos o tres días en la cueva. Sin embargo, el cadáver ya ha sido trasladado al Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (Chus) para que se le practique la autopsia y poder así confirmar este dato y las causas de la muerte del pequeño.