Los portavoces de los grupos parlamentarios de PP y BNG, Manuel Ruiz Rivas y Carlos Aymerich, respectivamente, se mostraron contrarios a modificaciones normativas que impliquen alteraciones en los objetivos perseguidos con la puesta en marcha del catálogo priorizado de medicamentos de Galicia. Mientras tanto, el portavoz socialista Abel Losada indicó que su grupo apoyará las medidas que "vaian na liña" de garantizar un "trato igualitario" para todos los ciudadanos.
En declaraciones tras la junta de portavoces, el popular Ruiz Rivas aseguró que "non estamos dispostos a renunciar aos obxectivos que tiña a lei"
El nacionalista Carlos Aymerich aseguró que "se as modificacións que quere introducir a conselleira significan que a lei deixa de ser útil, non as apoiaremos" y se mostró en contra de "medidas cosméticas" que no redunden en un ahorro efectivo en el gasto farmacéutico. Aymerich recalcó que el BNG apoyó la ley en la Cámara gallega porque tenía "unha finalidade moi concreta", la de ahorrar "sen merma da calidade asistencial e co fin de que os recursos se destinasen a infraestruturas públicas e á mellora das prestacións".
Desde las filas socialistas, Abel Losada criticó al PP por haber impulsado la iniciativa a través de la vía parlamentaria -la presentó el grupo popular a través de una proposición de ley, no la Xunta- para "saltarse os informes preceptivos de axuste á legalidade". Así, consideró que el único objetivo perseguido con la norma que crea el catálogo de fármacos era usarla "como arma de confrontación política co Goberno central".
Para el portavoz del grupo parlamentario del PSdeG, el PP aprobó la norma "pola porta de atrás", y censuró también que la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, insista ahora en que quiere dialogar cuando no siguió la tramitación lógica, que habría sido presentar la propuesta en el consejo interterritorial de salud. "De inxenuidades, as xustas, estaban buscando que o Goberno recurrise, ese é todo o obxectivo", sentenció.
Frente a esto, Ruiz Rivas sostuvo que el PP siempre apostó "polo diálogo", mientras que el Gobierno central "só parece disposto a poñer atrancos", y criticó al PSOE gallego por "estar en contra de Galicia e a favor das teses de Rodríguez Zapatero".