El conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, ha afirmado hoy que en la Xunta se están "pensando reclamar" al Ministerio de Fomento el coste de la colocación de pegatinas en las señales de velocidad de las vías de titularidad autonómica.
La Xunta modificará en la madrugada del domingo al lunes más de 200 señales en las autopistas y autovías gallegas para cambiar el límite de velocidad de 120 a 110 kilómetros por hora.
Hernández ha señalado en declaraciones a los medios, tras la inauguración del campo empresarial de A Reigosa, en Pontecaldelas, que la Xunta ha ordenado a las empresas de mantenimiento de las autopistas y autovías la fijación de adhesivos en la madrugada del domingo al lunes, "a pesar de la improvisación" del Gobierno central.
Preguntado por el coste de los trabajos y sobre quién recaerá, el conselleiro ha contestado que "inevitablemente" lo tendrá que asumir la Xunta porque se trata de "una normativa de carácter general" y la "obligación" de la administración "es cumplirla", aunque a continuación ha añadido que se están "pensando reclamar" a Fomento.
Una vez que el Estado apruebe y publique la modificación del reglamento general de circulación, la Xunta procederá a cambiar un total de 211 señales circulares, instaladas en 223 kilómetros de autovías y autopistas autonómicas.
Esta operación se realizará en las autovías Ferrol-Vilalba (AG-64), Salnés (AG-41), Santiago-Ourense (AG-53), Santiago-Brión (AG-56) y Santiago-Cacheiras (AG-59), y en la autopista Coruña-Carballo (AG-55), así como en la de Val Miñor (AG-57), detalló el Gobierno gallego en un comunicado.