El BNG se ha mostrado hoy contrario a la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de suspender el catálogo de medicamentos gallego porque "atenta" contra los derechos de los pacientes, y ha pedido al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que defienda esta norma.
El TC admitió hoy a trámite el recurso presentado por el Gobierno contra el catálogo priorizado de medicamentos aprobado por la Xunta de Galicia para reducir el gasto farmacéutico, por lo que la norma gallega quedará suspendida hasta que el conflicto se resuelva.
En declaraciones a Efe, la portavoz de Sanidad del grupo parlamentario del BNG, Ana Luisa Bouza, evitó pronunciarse sobre la admisión a trámite del recurso hasta que haya sentencia, pero sí consideró que la suspensión del catálogo "perjudica gravemente a los pacientes gallegos porque van a ver modificada su medicación dos veces en menos de un mes".
A su juicio, "eso sí que es atentar contra los derechos de los pacientes", por lo que instó a Núñez Feijóo a mantener una "posición de fuerza ante el Gobierno y a defender de una vez los derechos de Galicia".
"Que se deje de llorar" porque "él es el presidente de los gallegos y hay una ley gallega recurrida, el catálogo gallego, que está de manera poco justificada suspendido y ahora le toca actuar a Núñez Feijóo, a ver de lo que es capaz", espetó.
Tras reconocer que al BNG le "preocupa mucho" la suspensión de este catálogo, dijo entender la argumentación ayer del Tribunal Superior de Justicia de Galicia "cuando dice que por muy vehementemente que se defiendan los argumentos, no se les da rigor".
La sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia denegó la suspensión cautelar del catálogo de medicamentos aprobado por la Xunta, tras el recurso presentado el 20 de enero por la Federación de Farmacias de Galicia para paralizar su ejecución.
Según Bouza, el catálogo "no pone en cuestión los derechos de los gallegos" y "en absoluto está demostrado" que repercuta en ellos.
"No hay motivo para suspender el catálogo", es "totalmente contradictorio", concluyó.