La Xunta negó que la subasta eléctrica que se celebrará el próximo martes y que determinará el precio de la energía según el consumo vaya a mantener congelado el recibo de la luz en abril, tal y como aseguró ayer el Ministerio de Industria tras proponer un incremento de hasta 12,5 puntos en los peajes de acceso -el otro componente que influye en la factura y que está regulado por el Gobierno- para el segundo trimestre del año.
El director xeral de Industria, Ángel Bernardo Tahoces, afirmó que será "imposible", salvo "manipulación", compensar este aumento con una caída del coste de la energía en la puja de Cesur en un escenario en el que la cotización del petróleo y, por ende, de los combustibles -"fundamentais" para la producción de electricidad-, se ha disparado debido a la crisis en el norte de África.
Al respecto, recordó que España es un país "adicto" al crudo, un recurso que supone el 49% de la energía primaria y al que se suma la dependencia en un 33% del gas natural. Por eso, si junto con el encarecimiento del carbón importado, se eleva el precio de los carburantes en el mercado, advierte de que será "imposible" paralizar el coste de la electricidad.
En este escenario, Tahoces aseguró que la Xunta se opondrá "radicalmente" a un nuevo incremento en el recibo que, según sus cálculos, llevará a las empresas y hogares a pagar hasta un 6,9% más por la luz a partir del mes que viene. El departamento que dirige Miguel Sebastián planteó ayer incrementar en un 12,5% los peajes de acceso para los consumidores acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR) y para aquellos incorporados al mercado liberalizado, mientras que la revisión plantea un alza de nueve puntos para los consumidores de baja tensión con una potencia contratada superior a 10 kilovatios y del 2% para los clientes de alta tensión.
En ese escenario y teniendo en cuenta que la parte regulada de la tarifa representa más de la mitad del coste de la factura (el 55%), la Consellería de Economía e Industria alerta de que la luz subirá 6,9 puntos para los usuarios acogidos a la TUR -unos 20 millones en España- y para aquellos que pactan los costes con las eléctricas. Al mismo tiempo, las familias con una potencia superior a 10 kilovatios percibirán un repunte del 4,9%.
RETRIBUCIÓN A LAS RENOVABLES
Tahoces también criticó que el Gobierno central utilice los ingresos derivados de los peajes de acceso para retribuir a las energías renovables, cubrir los pagos de capacidad o abonar "os extracostes que ten que soportar o sistema fóra da área peninsular e insular" y exigió que los invierta "nas cousas para as que están concebidas": pagar el uso de las infraestructuras eléctricas de transporte y distribución.
Así las cosas, denunció que la parte regulada de la tarifa siga subiendo cuando el Gobierno "di un día si e outro tamén que as primas e a remuneración ás renovables están baixo control". El secretario xeral de Industria aseguró que una de las razones es el impacto del decreto del carbón, al denunciar que supondrá un incremento en los precios de la factura de la luz.
En el actual contexto de crisis económica, Ángel Bernardo Tahoces afirmó que cualquier incremento de los costes por encima de la inflación es "insoportable" para las familias y las empresas, por lo que advirtió que el encarecimiento de la electricidad provocará "unha perda importante da nosa competitividade industrial e da calidade de vida nos fogares".
Tras constatar que en los últimos dos años el precio final de este recurso en España se duplicó -el último repunte fue de un 9,8% en enero-, el responsable del departamento autonómico sentenció que la política energética del Ejecutivo estatal "ten que ser enmendada na súa totalidadee dun xeito urxente".