El concejal de Medio Ambiente Urbano y Hacienda de Pontevedra, Raimundo González, del BNG, tendrá que declarar como imputado por prevaricación y fraude por la concesión de las obras de construcción y ajardinamiento de una rotonda en la ciudad en 2009.
El PP, que llevó al juzgado los hechos, recuerda en un comunicado que las obras se adjudicaron verbalmente en contra de la legislación sobre contratos públicos.
"Era una situación que ya esperábamos por la gravedad de los hechos", ha declarado el edil popular Jacobo Moreira, "no solo por la adjudicación a dedo, que se está convirtiendo en habitual, sino por simularlo nueve meses después de que la obra fuese inaugurada por el alcalde y el propio concejal".
El PP denunció el caso en 2009 después de constatar que la junta de Gobierno local había iniciado los trámites para la concesión de la obra cuando ya estaba terminada.
Al final se desistió del trámite, a raíz, según el PP, de las denuncias del propio grupo de la oposición.
En el concurso anulado la oferta de la empresa que había realizado las obras, Naturgalia, SL, era de 120.000 euros, 25.000 más que la más asequible.
El propio concejal admitió en su día que las obras se habían tramitado de forma irregular, "para agilizar los trabajos".