El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que autoriza tomar
"todas las medidas necesarias" para proteger a la población civil libia de los
ataques de las tropas de Muamar el Gadafi y establece una zona de exclusión
aérea sobre el país magrebí.
La medida recibió el respaldo de 10 de los 15
miembros del máximo órgano de seguridad internacional, mientras que ninguno votó
en contra y los otros cinco se abstuvieron.
Los países que se abstuvieron
fueron Brasil, India, Alemania, China y Rusia, estos dos últimas miembros
permanentes del Consejo de Seguridad y que hubieran vetado la medida de haber
votado en contra.
"La resolución de hoy toma en cuenta la causa del pueblo
del Libia y pretende acabar con los crímenes atroces en contra del pueblo que
cometen las autoridades libias", dijo tras la votación el embajador del Líbano,
Nawaf Salam, país que junto a Francia, Reino Unido y EEUU impulsaron la
resolución adoptada.
El representante del único país árabe en el Consejo
aseguró que las autoridades libias "han perdido toda su legitimidad" y resaltó
que las medidas autorizadas no incluyen la ocupación del país por parte de
tropas extranjeras.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Alain
Juppé, que viajó hoy a Nueva York para asistir a la votación, señaló que Gadafi
trata de "aplastar" la voluntad de su pueblo de vivir en democracia.
"No
podemos abandonar a la población civil y las víctimas de la represión brutal, no
podemos permitir que se derribe la legalidad y la moralidad internacional", dijo
el jefe de la diplomacia gala.
Juppé aseguró que Francia está dispuesta a
actuar con rapidez "junto a nuestros socios y los países árabes".
Alemania
señaló que apoya "completamente" el paquete de sanciones económicas y
financieras que contempla la resolución, pero reconoció que "las decisiones que
implican el uso de la fuerza militar son siempre difíciles de tomar".
"Vemos
grandes riesgos y no se debería desestimar el peligro de perder muchas vidas.
Vemos el peligro de estar involucrados en un conflicto militar que podría
afectar a una región más amplia", dijo el embajador germano ante la ONU, Peter
Wittig.
La resolución establece que los estados miembros de la ONU pueden
adoptar "todas las medidas necesarias" -lo que incluiría ataques aéreos- para
"proteger a los civiles y las áreas de pobladas por civiles bajo ataque en
Libia, incluida Bengasi", el bastión de los rebeldes.
Al mismo tiempo,
excluye la presencia de "cualquier fuerza de ocupación extranjera de cualquier
tipo, en cualquier parte del territorio libio".
La resolución endurece el
embargo de armas a Libia y refuerza las sanciones impuestas el mes pasado a
Gadafi y su círculo más cercano de colaboradores.
Entre las primeras
reacciones favorables ha estado la del director ejecutivo de Human Rights Watch
(HRW), Ken Roth, afirmó que "por segunda vez en un mes, el Consejo ha desafiado
las expectativas y dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para
prevenir atrocidades".
"Esperamos que de ahora en adelante, el Consejo de
Seguridad actúe en consecuencia con su obligación de proteger a los civiles en
Libia y donde sea", agregó Roth.