El Tribunal Supremo ha desestimado definitivamente los recursos de casación interpuestos por el Ayuntamiento de Ourense y obliga a anular ahora el Plan General de Ordenación Municipal del año 2003, por "omisión de informes" de la Secretaría y de la Intervención General del Ayuntamiento relativos a legislación de Patrimonio Histórico, carreteras y aguas.
De hecho, desde el PP daban ya ayer por perdido el Plan General de Ordenación, a falta de la notificación oficial, que recibió el grupo municipal de gobierno a última hora de la tarde de ayer.
El plan, que había sido aprobado durante el mandato del gobierno popular de Manuel Cabezas, y desestimado por errores administrativos, deja ahora varias incógnitas en el aire sobre los proyectos que están sin ejecutar, entre ellos el futuro edificio judicial, ya que la anulación del plan obligaría a retrotraer el ordenamiento urbano hasta 1986.