El conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, se ha reunido hoy con representantes de los trabajadores de la factoría de Clesa en Caldas para analizar las posibles salidas de la planta ante el hundimiento empresarial de Nueva Rumasa, la propietaria.
Tras el encuentro, al que también asistió la directora general de Innovación en Industrias Agrarias y Forestales, Alejandra Álvarez de Mon, y el director del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Joaquín Varela, Guerra ha declarado que la Xunta ha mantenido contactos con al menos dos cooperativas lácteas y tantea al sector en busca de interesados en hacerse cargo de la fábrica.
"Nos marchamos con una impresión de compromiso por parte de la Xunta", ha señalado la presidenta del comité de empresa de la factoría de Clesa en Caldas, Dolores Ramos.
Ramos ha asegurado en declaraciones a los periodistas que el ERE temporal registrado ayer para 123 de los 150 trabajadores en plantilla -27 se acogerían a un plan de prejubilación- es solo una medida de protección de los trabajadores y se podría revocar si alguien se hace cargo de la fábrica.
Durante la reunión celebrada este mediodía en Pontevedra llegó la noticia de que Nueva Rumasa ha declarado el concurso de acreedores.
En ese sentido, Guerra ha asegurado que Industria todavía no tiene los datos sobre las condiciones en que los grupos interesados podrían hacerse cargo de la fábrica.
"Tienen que comprometerse con la empresa y tener un plan industrial", ha detallado el conselleiro, si bien ha dejado claro que en la reunión de hoy se ha hablado más de "intenciones" que de medidas reales, por las que habrá que esperar.
Guerra ha indicado, además, que la Xunta espera a una reunión con los propietarios, después de que la que había prevista para el pasado martes fuese cancelada por la familia Ruiz Mateos.