El nuevo portavoz parlamentario del PPdeG llega al cargo consciente de que cuando las cosas funcionan los cambios tienen que ser “mínimos”. Así, continuará con el trabajo de su antecesor al frente del grupo popular, aunque admite que cada uno tiene su manual. No teme Puy Fraga “contagiarse” del juego duro de las portavocías y cree que si se le ha elegido para liderar el grupo igual es que se quiere optar por el estilo que él demostró como viceportavoz.
No es muy optimista sobre la posibilidad de alcanzar consensos con la oposición. Afirma resignado que el “clima político é o que é” y recuerda que pese a que su grupo ha demostrado su capacidad para llegar a acuerdos, “non se lle pode marcar a oposición o camiño a seguir”.
Este profesor de Derecho de la Universidad de Santiago califica de “lenda urbana” que hubiese rechazado entrar en el Gobierno gallego cuando Feijóo se lo ofreció. Asegura que simplemente se decidió conjuntamente que dado el peso de la economía en esta Legislatura podría ser “máis útil” en el Parlamento. Con la misma disciplina asume ahora su nueva tarea, con la satisfacción de haber sido elegido por unanimidad de sus compañeros.
Como experto en temas económicos, el nuevo portavoz del PPdeG asegura que Galicia no tendrá problemas para cerrar el ejercicio presupuestario pese a que el Gobierno no transfiera los 800 millones que le demanda la Xunta por el sistema de financiación. Aclara que ese dinero se cobrará, aunque no sea este año, y precisa que en el actual Presupuesto de la Xunta sólo se han incluido los 240 del Fondo de Cooperación que están pendientes. Además recuerda que Galicia es de las pocas comunidades que cumplió con los compromisos de estabilidad presupuestaria, lo que le da un plus para endeudarse.
Donde sí ve problemas Puy Fraga para llegar a final de año es en las trece comunidades que celebrarán elecciones en mayo. Cree que los nuevos gobiernos que entren se encontrarán con dificultades para la prestación de servicios porque en año electoral aumenta el gasto. Esta presión podría llevar al Gobierno central a ceder a las peticiones de las autonomías y transferir el dinero pendiente después del verano.
Sobre la difícil relación entre Xunta y Gobierno, el portavoz del grupo popular tiene claro que Madrid está utilizando las instituciones “de forma partidaria”, sin pensar en el interés general. A esta actitud atribuye recursos como el presentado al catálogo gallego o la falta de impulso a las transferencias a Galicia. Lamenta la rigurosidad con que se aplica el criterio de constitucionalidad a Galicia, mientras se es más flexibles en casos como el Estatuto de Cataluña. El problema se agrava, en su opinión, porque en el Estado español no se ha institucionalizado la cooperación entre las distintas administraciones, dejando el entendimiento en manos de la voluntad que tenga el Gobierno central.