El conselleiro de Cultura e Turismo, Roberto Varela, fijó para el próximo mes de noviembre -coincidiendo con la prevista inauguración del edificio del Museo de Galicia- la presentación del Plan Gaiás 2012-2018, que "vai máis alá dun plan meramente cultural" para la Cidade da Cultura (CdC) y que definirá la "visión global" del complejo, incluyendo planes de acción, de marketing y de viabilidad y usos. Además, anunció que se constituirá un comité asesor que evaluará todas las iniciativas futuras. Su anuncio fue duramente criticado por los grupos de la oposición -PSdeG y BNG-, quienes calificaron de "decepcionante" la comparecencia de Varela porque "chega dous anos tarde" y sigue "sen despexarnos cal é o proxecto cultural" para la CdC.
En su intervención en el pleno de la Cámara, el conselleiro criticó la acción del anterior Gobierno bipartito, al que responsabilizó de "non estar cómodo" con la Cidade da Cultura y de haber desarrollado un "discurso de autoflaxelación e desprezo" hacia la iniciativa. También censuró la "falta de implicación" del Gobierno central, al que reclamó de nuevo que asuma las obras de la conexión del complejo del Gaiás con la AP-9 -"se non o fai terá que executala a Xunta", reiteró- y sobre el que cargó la continuidad del paralizado edificio de nuevas tecnologías.
En relación a los edificios paralizados -el Teatro, afectado por una suspensión temporal de tres años, y el de Novas Tecnoloxías, cuya tipología de centro artístico tachó de "dubidosa" porque esta función ya la cubren museos como el CGAC compostelano o el Marco de Vigo-, Roberto Varela indicó que su construcción está en función "da evolución da crise e de que o compromiso do Goberno central se cumpra", aunque recalcó que la Xunta ve "necesario que se fagan todos os edificios" diseñados por Peter Eisenman.
El conselleiro de Cultura señaló que los objetivos inmediatos de su departamento pasan por "rematar e abrir os dous edificios" previstos para finales de este año -el museo y el de servicios centrales, en el que se ubicará el nuevo centro de proceso de datos de la Administración gallega-, por finalizar la urbanización para acceder a los mismos y por "garantir os bos accesos ao complexo". En esta línea, aludió a la habilitación de sendas peatonales o de bici, las conexiones regionales, el enlace con la autopista AP-9 o la evaluación de un plan de negocio para la posible instalación de telecabinas.
Además, Varela avanzó -en la línea seguida respecto a los fondos de Camilo José Cela e Isaac Díaz Pardo- la cesión en comodato del material de la fundación Carlos Casares, y expuso algunas de las actividades de la programación prevista para el segundo semestre de este año, que tendrá un coste de un millón de euros. Incluye exposiciones como una del escultor Miquel Navarro, seminarios internacionales o actuaciones musicales aprovechando la plaza exterior.
Roberto Varela anunció que, tras la inauguración del Museo a finales de año, se organizará un programa de visitas al edificio. La inauguración expositiva no se hará hasta la primavera del 2012, con la muestra 'Gallaecia pétrea: naturez, traballo e arte", que recorrerá la presencia de la piedra en la cultura gallega y que el conselleiro definió como "ambiciosa". Por lo que respecta a las cifras, Varela señaló que el coste total de las obras en los cuatro primeros edificios es de 240 millones de euros. Por inmuebles, cifró en 35,28 millones los invertidos en el edificio del Arquivo de Galicia; 44,6 millones en la Biblioteca; 62 millones en el Museo, y 25,72 millones de euros en el de servicios centrales.
El conselleiro cerró su intervención pidiendo una "reflexión serena, axuda decidida e xenerosidade" a los grupos políticos y replicó a las críticas sobre falta de contenidos argumentando que "o propio envoltorio convértese en si mesmo nun contido". Asimismo, aseguró que en la próxima reunión del patronato de la fundación, prevista para el día 29, pedirá que pueda activarse la entrada de financiación privada en las actividades.
BNG: "IRREGULARIDADES E IMPROVISACIÓN"
La intervención de Varela fue criticada por las portavoces de Cultura de los grupos nacionalista y socialista -Ana Pontón y Concepción Burgo, respectivamente- por no aclarar el futuro del complejo. "Chega vostede dous anos tarde", coincidieron en señalar. Ana Pontón alertó de que el "barco á deriva" que es el Gaiás puede "naufragar" si no cambia la actitud de la Xunta, a la que reprochó "dous anos de ocultación de información, irregularidades, falta de proxecto cultural e improvisación".
De hecho, Pontón anunció que el grupo parlamentario del BNG acudirá a la fundación CdC si en una semana no facilitan los datos que le han reclamado. La diputada nacionalista indicó que los "reproches" de Varela deberían ir hacia el Gobierno de Manuel Fraga, que ideó "un proxecto sen contidos que ía estar inaugurado en 2004 e custar 108 millóns". Y ahora, apostilló, el coste se ha multiplicado "por cinco" y el retraso es ya de siete años. Además, Pontón criticó la falta de transparencia en la contratación de gerentes y directores, y calificó de "pobre" el arranque de la Cidade da Cultura.
PSDEG: "ANIQUILA A CULTURA GALEGA PARA ENTERRALA NO GAIÁS"
La diputada socialista Concepción Burgo alertó a la Xunta de que "a maior inversión cultural na historia de Galicia" puede acabar "botada ao lixo" y proclamó que la CdC "non está sumando nada á cultura galega" sino restando presupuestos. "Vai aniquilar a cultura deste país para enterrala na Cidade da Cultura", recriminó a Roberto Varela.
Concepción Burgo recordó que, sin proyecto, el complejo del Gaiás es únicamente una "suma de edificios inconexos", un mero "contenedor de eventos". Para la parlamentaria del PSdeG, "o único que lle importa" a la Xunta es el "valor arquitectónico" e ironizó con que el conselleiro reconozca "sen rubor" que va a abrir un museo "sen ningún contido". Asimismo, Burgo alertó de que el edificio de nuevas tecnologías puede acabar dedicado sólo a usos administrativos.
Por su parte, el diputado popular Ignacio López Chaves definió el Gaiás como la "gran aposta cultural do século XXI, que nos comunica coa modernidade", y destacó que la visitaron casi 70.000 personas. Siguió la línea usada por el propio Varela, quien subrayó que la Cidade da Cultura "sería unha desmesura para unha cidade única pero pode ser un investimento acaído para a cidade dispersa que é Galicia".