Los problemas se acumulan en la fábrica de Clesa en Caldas de Reis. A los laborales se sumaba esta mañana un pequeño escape de amoníaco, aunque no ha provocado daños personales. El origen del incidente estuvo en las labores de mantenimiento en una válvula.
La alarma la dio un particular, que alertó al 112 de un olor a amoníaco y señaló que le picaban los ojos, por lo que fue movilizada la Policía Local.
Fuentes de la Policía Local explicaron que la fuga se registró en Clesa, ubicada en la carretera de Caldas a Vilagarcía de Arousa, cuando en la fábrica hacían labores de mantenimiento de unos congeladores.
Al respecto, las mismas fuentes policiales puntualizaron que se trató de un "escape pequeño" durante "uno o dos minutos" por un problema en una válvula, que quedó solucionado poco después por el sistema de seguridad que tiene.
La Policía Local ha destacado que no se requirió asistencia sanitaria, ya que no hubo personas afectadas. En este sentido, ha precisado que se encuentran unas naves más pequeñas cercanas a Clesa en donde los operarios notaron el olor y alertaron de lo sucedido, tras lo que procedieron a ventilar sus instalaciones sin problemas.