El conselleiro mayor de Contas, Luciano Fariña, ha hecho hoy una reflexión sobre la necesidad de reformar el proceso de rendición de cuentas para los pequeños municipios porque, a su juicio, no se les puede plantear las mismas exigencias que a los más poblados.
Fariña compareció en comisión parlamentaria para explicar el plan de trabajo del organismo para este año, que se corresponde con el ejercicio presupuestario de 2009, primero del Gobierno del popular Alberto Núñez Feijóo.
Luciano Fariña informó de que, respecto a las cuentas del ejercicio de 2009 de los municipios gallegos, que deberían estar en el Consello de Contas antes del 15 de octubre de 2010, sólo se presentaron en plazo las de 103 ayuntamientos, lo que supone el 32,70 por ciento. Además, señaló que hasta el momento habían presentado sus balances otros 133, con lo que se han presentado 236, un 74,92 por ciento del total de ayuntamientos gallegos.
Mientras, 44 entidades locales no rindieron cuentas o las presentaron con "graves defectos" y 35 no remitieron ningún tipo de información. En total el 25 por ciento del total que no afrontó los trámites ante el organismo fiscalizador.
Para el conselleiro mayor, se ha avanzado "algo" en la rendición de cuentas de los municipios, si bien indicó que lo ideal sería que el 74,92 por ciento de municipios que presentó las cuentas lo hubiera hecho en plazo.
Para Fariña, se trata de facilitar la rendición de cuentas de los ayuntamientos, pero también de que los municipios pongan algo "de su parte".
En todo caso, el conselleiro mayor hizo una reflexión al señalar que en todo el territorio español existen 8.114 entidades locales, de las que 6.800 tienen menos de cinco mil habitantes, de ellos 4.600, menos de dos mil, lo que apunta a una "necesidad de revisión" de la forma de presentar las cuentas.
"Me parece que debe ser motivo de reflexión" acometer una "reforma importante en este campo", señaló Fariña, que apuntó que, probablemente, no se debe exigir el mismo rigor a municipios con pocos habitantes que a los más poblados, y recordó que de los 315 municipios de Galicia, doscientos cuentan con menos de cinco mil vecinos.
Además, ante el planteamiento del diputado socialista José Manuel Lage, quien se refirió a las dificultades de los municipios por tener que presentar a la vez sus cuentas ante el Consello y ante el Tribunal de Cuentas, Fariña insistió en que una nueva aplicación informática ha solventado este problema y se puede hacer de manera simultánea.
Respecto al plan de trabajo, Fariña restó importancia a que el ejercicio a fiscalizar sea de hace dos años. Indicó que no se trata concretamente de un retraso, ya que las cuentas se rinden por la administración en octubre de 2010.
Junto a la fiscalización de las cuentas de la Xunta de 2009 y otra específica del Servicio de Saúde, el plan de trabajo del Consello de Contas examinará de oficio la comprobación financiera y la gestión del Xacobeo de 2010; la Xestur de Pontevedra, el Instituto Galego de Calidade Alimentaria, así como 14 ayuntamientos, elegidos por no haber cumplido reiteradamente con su obligación de rendir cuentas.
Durante el debate, tanto el socialista Lage como el nacionalista Fernando Blanco apostaron por la necesidad de que el Consello supervise los plazos de pago de las administraciones a los proveedores, máxime en época de crisis, ya que representa un problema especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
Además, ambos diputados plantearon la necesidad de que se tengan en cuenta las recomendaciones del Consello de Contas y de hacer un seguimiento de su cumplimiento por parte de la administración.