El Consello Regulador (C.R.) do Mexillón de Galicia retiró este lunes la querella criminal interpuesta en febrero contra la empresa Conservera de Rianxo, después de que la firma admitiese la presencia de mejillón chileno publicitado como de origen gallego en varios lotes de producto comercializados en el mercado bajo la marca Cortizo.
Según confirmó el presidente del ente, Francisco Alcalde, tras un proceso de diálogo, los administradores de la sociedad accedieron a firmar un acuerdo el pasado viernes por el cual se comprometen a “realizar as inspeccións e comprobacións internas e externas precisas” para determinar la causa de la “disfunción” que ocasionó la presencia de producto foráneo en sus latas. Las conclusiones de esta investigación deberán ser comunicadas al consejo regulador en el plazo máximo de tres meses. Paralelamente, el grupo –que deberá asumir los devengos que ocasione el proceso judicial— retirará de los canales de distribución la producción afectada.
Asimismo, la firma con sede en Rianxo reconoce la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Mexillón de Galicia “como garante da calidade” de la producción de las rías de la comunidad, por lo que se ha comprometido a “certificar toda a súa comercialización de mexillón galego”. Según los términos del acuerdo, cualquier otro producto que “non poida facer referencia ao orixe galego” deberá ser justificado por el propio consejo. La conservera, que recalca que su actividad está “orientada á calidade”, sostiene en su defensa que no adquiere el molusco a sus cultivadores, sino que compra la vianda a varios cocederos. Mientras el Consejo Regulador denunció que el fraude podría tener “moi grande extensión” teniendo en cuenta que la empresa facturó 9,5 millones hace dos años, los administradores informaron de que el volumen de ingresos procedentes de la comercialización de este bivalvo “apenas supuxeron o 0,4% del total en 2009” y el 0,6% el año pasado.
En esta situación, Alcalde remarcó que el acuerdo es “moi positivo” tanto para los consumidores, como para “todos os sectores que viven e traballan” con el mejillón, al entender que con pactos de este tipo suponen “garantir os empregos nestes momentos de crise”.
Al contar con el compromiso de la empresa de sumarse a la D.O.P., el máximo responsable del consejo también remarcó que se refuerza este sello como “potente ferramenta de imaxe de calidade e orixe”.
En relación a la existencia de “indicios” de que alguna conservera más pudiera estar incurriendo en prácticas ilegales, indicó que el C.R. dará “continuidade” a su campaña de supervisión a través de dos líneas. La primera consiste en el análisis de productos para detectar “posibles fraudes” en el envasado de mejillón extranjero como procedente de las rías gallegas. En segundo lugar, se reforzará “a vixianza do etiquetado”, para detectar un posible uso contrario a la legalidad del sello de calidad Mexillón de Galicia. A falta de que el departamento de I+D+i del consejo y algún organismo independiente ratifique con pruebas científicas la existencia de posibles fraudes, Francisco Alcalde declinó dar nombres, aunque se comprometió a “levar a cabo as actuación oportunas sempre con firmeza”.
DEFENSA DEL CONSUMIDOR
El fin último es garantizar “un trato digno para o consumidor, que non merece ser enganado”. Ante este tipo de prácticas, el órgano supervisor insta a la Xunta a “ser valente e exercer as súas competencias”, al tiempo que se pone a su disposición para establecer “protocolos de colaboración”.
Mientras que la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco) recomendó al sector mejillonero cesar en el enfrentamiento con las conserveras, el presidente del consejo recalcó que “non estamos en contra da importación”, si bien reclamó a las empresas que “cumpran coa legalidade”. A su juicio los intereses de la patronal pasan por que “a D.O.P. non vaia adiante”. En este sentido, recordó que Anfaco presentó en su día un recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia para que se declarase nulo el reglamento del sello Mexillón de Galicia. “Interésalles máis a Indicación Xeográfica Protexida”, una certificación de calidad para cuya obtención bastaría con que se cubriese un único trámite: que el molusco fuese producido o bien transformado o envasado en la comunidad.
Por su parte, el asesor jurídico del consejo, Xoán Antón Pérez Lema, destacó que con el acuerdo alcanzado con Conservera de Rianxo se sitúa al consumidor “como cerne de toda a política comercial”, al tiempo que se reconoce al C.R. como “expedidor do marchamo de calidade” que supone la certificación de origen protegido. En caso de incumplimiento de alguno de los términos del acuerdo, consejo y empresa acordaron que la parte afectada podrá reclamar 250.000 euros en concepto de indemnización por daños y pérdidas.