El Gobierno japonés está dispuesto a poner bajo su control a Tokyo Electric Power Company (Tepco), la operadora de la central nuclear Fukushima Daiichi, a través de una inyección de fondos públicos, informa el rotativo Mainichi.
Según un alto funcionario gubernamental, que no identifica, el Mainichi afirma que a pesar de la medida el Ejecutivo no pretende superar el 50 por ciento del control para evitar que la medida se convierta en una nacionalización.
La gestora de la central nuclear Fukushima Daiichi, que resultó seriamente dañada por el seísmo y tsunami del pasado 11 de marzo, ha sido objeto de críticas por su actuación, especialmente su falta de toma de decisiones en la gestión de la crisis, que ha levantado la alerta mundial por la energía nuclear, hasta el punto de que en varias ocasiones se ha discutido su posible nacionalización, negada aún oficialmente.
Tepco, la empresa de energía eléctrica más grande de Asia, puede hacer frente a compensaciones multimillonarias ya que, entre otras cosas y a parte de la destrucción de parte de la central nuclear, las fugas radiactivas de los reactores han provocado la evacuación de miles de japoneses en un radio de 20 kilómetros de la central.
La eléctrica recibió ayer una línea de créditos de urgencia por 1,9 billones de yenes (unos 24.000 millones de dólares) de la banca privada para hacer frente a sus monumentales costes.
DATOS ERRÓNEOS
La empresa TEPCO, operadora de la central nuclear de Fukushima, ofreció
hoy datos erróneos sobre la radiactividad en la zona por segunda vez en
una semana, entre las críticas de la Agencia de Seguridad Nuclear de
Japón.
El organismo nipón para la seguridad nuclear afirmó que
los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que
según TEPCO mostró niveles de yodo radiactivo 10.000 veces sobre el
límite legal, no son fiables.
La Agencia explicó que los análisis
del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la
baja, ya que se han detectado errores en los programas de mediciones de
TEPCO para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
Hidehiko
Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, calificó de
"extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por segunda
vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas una semana.
El
domingo la eléctrica dijo que había detectado una concentración de
radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que
anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después
precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"TEPCO
afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de
quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser
fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
La
Agencia de Seguridad Nuclear de Japón también criticó las condiciones en
las que los operarios trabajan para controlar los reactores de
Fukushima al asegurar que no disponen de los dosímetros necesarios.
Algunos
empleados comparten dosímetros -que miden las dosis de radiación
absorbidas- mientras realizan una misma labor, algo que "no es deseable
desde el punto de vista de la seguridad", según Nishiyama.
Fuentes
de TEPCO citadas por Kyodo señalaron que el tsunami estropeó casi todos
los 5.000 dosímetros de los que disponía la central y solo 320 están en
funcionamiento, aunque para ayer la empresa ya había conseguido otro
centenar.
Los esfuerzos de las trabajadores se centran hoy en
vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación,
que ha inundado varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las
labores para enfriar los reactores.
Además, está previsto que
TEPCO comience hoy a rociar con resina algunas zonas de la planta para
evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia.
Está previsto que en dos semanas se viertan sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.