El nuevo delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo, asume el cargo "sin sectarismos" y con voluntad de entendimiento con la Xunta, por lo que una de sus primeras iniciativas será mantener un encuentro con el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, para coordinar los proyectos pendientes entre ambas administraciones.
"Las elecciones no deberían entorpecer las relaciones entre Xunta y Gobierno Central, más allá de algunos escarceos dialécticos no se debe ir más allá. Al fin y al cabo, todos somos Estado y tenemos que contribuir a la solución de los problemas de los ciudadanos", aseguró en una entrevista en la Cadena Ser recogida por AGN.
En ella, el nuevo delegado se mostró convencido de que se cumplirán los plazos para la llegada del Ave a Galicia. A pesar de las dificultades, la macrolicitación pendiente saldrá adelante. "No es una cuestión de fe, son datos", proclamó, aunque matizó que se cumplirá "si no hay problemas de tipo técnico". Al respecto, instó a "arrimar el hombro, coordinarse y no intentar utilizarlo como arma arrojadiza".
Preguntado por su relación con el líder del PSdeG, Manuel 'Pachi' Vázquez, Cortizo señaló que tiene "una relación de antiguo con Pachi Vázquez, es amigo personal, le conozco bien y creo en sus capacidades para liderar el PSdeG". "Creo que sabrá dar una buena salida después de una situación difícil, después de la derrota electoral", añadió, destacando que el dirigente de los socialistas gallegos "tiene demostradas sus habilidades para sacar adelante las gestiones".
Sobre su antecesor en el cargo, Antón Louro -que lo dejó porque aspira a convertirse en alcalde de Pontevedra-, Miguel Cortizo destacó que tiene las "mejores referencias" sobre su trabajo, y apuntó que su acción tendrá "muchas similitudes" pero que "cada maestrillo tiene su librillo". "Espero hacerlo igual de bien", apostilló. Con todo, aseguró que le importa "un comino" el tiempo que esté al frente de la Delegación del Gobierno. Su objetivo es centrarse "en el día a día" y "atender a los intereses de los ciudadanos".
El que ocupaba el cargo de embajador en Paraguay, ve desde esta distancia que "a pesar de todo, no estamos tan mal en Galicia y en España" e instó a trabajar porque "siempre se ha salido de la crisis económica". Sobre su posición, comprometió que dirá "lo que tenga que decir" con "sinceridad y claridad", sin hacer "ningún paripé".