El único acertante del sorteo del sábado de la Primitiva, por cuyo primer premio se embolsó 11,5 millones de euros, selló su boleto en Vilanova, pero de momento no ha dado señales de vida, según ha confirmado a EFE Isabel Castellón, de la administración número uno de la localidad pontevedresa.
Muy pocas veces dos euros otorgan tanta rentabilidad. Ésa es la cantidad que se gastó esta persona, posiblemente de Vilanova, para convertirse en rica de la noche a la mañana, aunque de momento prefiere mantenerse en el anonimato.
Isabel Castellón, una asturiana que lleva 25 años en Galicia, ha declarado entre risas que no sabe nada del afortunado pero que está convencida de que se trata de "alguien próximo", porque la pasada semana "apenas pasaron por la administración personas de fuera. Igual dentro de un mes me llama desde el Caribe", ha bromeado.
Se da la circunstancia de que en esta misma administración de Vilanova ya se selló con anterioridad una quiniela premiada con 185 millones de pesetas.