El presidente del comité de empresa ha admitido que "el escenario es complejo" para que las medidas planteadas como alternativa al ERE (Expediente de Regulación de Empleo) tengan "una eficacia del cien por cien. No se trata de una falsa alarma. Hay un problema muy serio", ha reseñado.
Así y todo, entiende que hay margen para "la flexibilización" y para "reducir al máximo el número de afectados" por la toma de "medidas traumáticas".
Las alternativas barajadas podrían pasar por reducciones de jornada, modificaciones puntuales de los contratos, transformación y polivalencia de los empleados o movilidad geográfica entre las diferentes empresas del grupo.
La dirección de la factoría ubicada en Moaña justifica la presentación del ERE en que el plan de reajuste iniciado en 2008 no ha sido suficiente.
La compañía optó en un primer momento por diversas medidas como no renovar los contratos temporales, ajustar la contratación de auxiliares y asumir servicios externalizados como la limpieza o la seguridad.
A la vista de las expectativas de negocio para 2009, Rodman Polyships puso en marcha un plan de bajas incentivadas y el año pasado recurrió a un ERE temporal para la totalidad de su plantilla que prolongó para el presente ejercicio dada la caída de un 63 por ciento de las ventas con respecto a 2008.
La dirección maneja unas previsiones de venta para 2011 que se sitúan en niveles similares a los de principios de la década de 1990, por lo que considera el ajuste definitivo de la plantilla como "una medida imprescindible para poder asegurar el futuro de la compañía".