El presidente de la
Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha dicho este miércoles que
responderá a la petición de rescate formulada hoy por Portugal para hacer frente
a su crisis de deuda "lo más rápidamente posible".
El primer ministro portugués, José
Sócrates, ha comunicado a Barroso la intención de Portugal de pedir la
activación del mecanismo de asistencia financiera de la UE, según ha informado
el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
"El presidente de la Comisión le ha
garantizado (a Sócrates) que su petición se tramitará de lo más rápidamente
posible, de acuerdo con las reglas aplicables", señala el comunicado.
Barroso "ha reafirmado su confianza en la
capacidad de Portugal de superar las actuales dificultades, con la solidaridad
de sus socios".
Una vez que Lisboa pida oficialmente la
ayuda, deberá negociar con los expertos de la Comisión, el Banco Central Europeo
y el FMI un programa de ajuste fiscal y reformas. El primer ministro
luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha cifrado en
75.000 millones de euros el volumen de la ayuda necesaria, de los cuales 50.000
millones los aportaría la UE y el resto el Fondo Monetario Internacional.
El rescate dominará la reunión informal de
ministros de Economía de la UE que se celebrará el viernes y el sábado en
Budapest.
Portugal se convertirá así en el tercer
país de la eurozona que necesita asistencia, después de Grecia (que recibe
110.000 millones de euros) e Irlanda (85.000 millones). La UE cree que el nuevo
rescate no contagiará a España, según explicaron este miércoles fuentes
diplomáticas.
Pese a que los líderes europeos han
retrasado de nuevo el refuerzo del tramo intergubernamental del fondo de rescate
actual, de momento hay suficientes fondos para ayudar a Portugal. De los 250.000
millones disponibles efectivamente, sólo se han usado 17.700 millones para
Irlanda (el resto lo puso el FMI, las garantías del presupuesto de la UE y
ayudas de Reino Unido, Dinamarca y Suecia).