Al menos una persona murió y otras 28 resultaron heridas en un atentado con bomba perpetrado hoy por un suicida en una mezquita ubicada en un recinto policial del oeste de Indonesia, informaron fuentes policiales.
"Fue un ataque suicida y el autor murió", declaró Anton Bahcrul Alam, un portavoz de la Policía local citado por la televisión.
Uno de los supervivientes que se encontraba en un extremo del interior de la mezquita, relató a la prensa, que antes de que se produjera la explosión vio como el suicida hacía genuflexiones en la zona central del recinto.
"Él estaba rezando y, de pronto, hubo una explosión", dijo este testigo identificado como Anton.
El artefacto estalló al término de la oración del viernes en la ciudad de Cirebon en la provincia de Java Oriental -donde hace dos meses se desbarató un intento similar en el mismo templo- y entre los heridos hay un número indeterminado de policías.
Se trata de la mayor acción terrorista ocurrida en los dos últimos años, en los que las fuerzas de seguridad han desmantelado varias células y matado a algunos de los terroristas más buscados en Indonesia.
El atentado fue llevado a cabo semanas después de que varias personas resultaran heridas en Yakarta, durante una serie de explosiones causadas por paquetes bomba dirigidos a distintas personalidades que apoyan la tolerancia religiosa en la nación de mayor población musulmana del mundo.
En aquella ocasión, las autoridades culparon al grupo extremista Yemaa Islamiya, considerado el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático y al que se atribuyeron los ataques más sangrientos de los últimos años en la región.
La organización fue fundada en los años 90 para crear por la fuerza un califato islámico en Indonesia, Malasia, Singapur y el sur de Filipinas y Tailandia.