La secretaria de Estado de Igualdad, Bibiana Aído, ha expresado su opinión personal de que existen perfiles "muchísimo más adecuados" que el del ex alcalde de A Coruña y embajador en el Vaticano, Francisco Vázquez, para el cargo de Defensor del Pueblo.
El hasta ayer embajador de España ante la Santa Sede manifestó al despedirse del cargo que en su partido, el PSOE, algunos no le consideran "idóneo" para Defensor del Pueblo por su condición de católico.
En declaraciones a los periodistas antes de participar en una reunión con un grupo de candidatas socialistas junto a la secretaria de Igualdad del PSdeG y directora del Instituto de la Mujer, Laura Seara, Bibiana Aído señaló que todavía no está decidido quién puede ocupar el cargo de Defensor del Pueblo.
En todo caso, señaló que ha leído las declaraciones de Vázquez en las que manifestaba que tenía "algún tipo de veto por ser católico", pero insistió en que en el PSOE se respetan "perfectamente" todas las personas, "independientemente de que tengan creencias o no las tengan".
Destacó, además, que existe una corriente "muy importante" de cristianos socialistas y "todo el mundo conoce a destacados" católicos del PSOE que cuentan con responsabilidades en el Estado "y que cumplen de manera brillante".
En cualquier caso, Aído consideró que la persona que esté al frente del Defensor del Pueblo "tiene que ser alguien que respete y que defienda los derechos para todos, alguien que apueste por la conciliación, la moderación".
"Creo -concluyó- que hay perfiles muchísimo más adecuados que el de Paco Vázquez" para una responsabilidad de este tipo, lo que dijo que es su opinión personal.
Por otra parte, Aído destacó, antes de reunirse con candidatas socialistas a las elecciones, que la implicación de los ayuntamientos es "imprescindible para poder avanzar" de manera efectiva en la lucha contra la violencia machista, de manera que impulsen planes en favor de la igualdad y primen a empresas que también lo hagan.
Por otra parte, Laura Seara reiteró la oposición de los socialistas al proyecto de ley de familia de la Xunta, que supone "un paso atrás" y ha sido presentada con el criterio en contra de la "inmensa mayoría" de la sociedad gallega.
Agregó que le preocupa "enormemente" que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y su Gobierno estén dando pasos "últimamente demasiados, condicionados por una minoría ruidosa, pero muy minoritaria en nuestro país, escorada a la derecha más derecha de las extremas".
A su juicio, se trata de una norma "regresiva" que trata de que las mujeres "vuelvan a ser casi las cuidadoras en exclusiva, que se hacen también cargo del ámbito doméstico", postura que nada tiene que ver, afirmó, con los postulados que se defienden desde el Gobierno según los cuales la igualdad no es sólo un asunto de justicia social, sino también de recursos humanos.
"Los países más igualitarios son también los más eficientes, no se puede prescindir de la mitad del talento" y la ley de familia de la Xunta "va en contra de la filosofía de entender que la igualdad genera riqueza, además de ser un derecho de justicia social", concluyó.