El sistema de tormentas y tornados que ha azotado el sureste de Estados Unidos
durante el fin de semana ha causado al menos 47 muertos en 6 estados del sur,
según un recuento de la cadena NBC, aunque "lo peor está por llegar", según
advirtió la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA).
Los equipos de emergencia están buscado víctimas en
franjas más afectadas de Carolina del Norte, donde se registraron 62 tornados la
pasada madrugada en la que ha sido considerada la peor tormenta de primavera en
dos décadas.
Según el Servicio Nacional de Meteorología, las tormentas en Carolina del
Norte causaron 24 muertos, 14 de ellas en un mismo condado, y las autoridades
han advertido de que la cifra puede aumentar ya que hay decenas de casas y
negocios destruidos.
La gobernadora de Carolina del Norte, Beverly Perdue, declaró el estado de
emergencia y señaló que esta es la peor tormenta desde marzo de 1984, cuando un
sistema de tormentas generó 22 tornados en las dos Carolinas que mató a 57
personas - 42 en Carolina del Norte - y causó cientos de heridos. "Nuestros pensamientos y oraciones están con todos en Carolina del Norte que
ha vivido este día horrible", dijo Perdue.
El sistema de tormentas originado en el centro del país llegó el viernes a
los estados del sureste: norte de Misisipi, Alabama y la región central de
Tennessee.
Miles de personas se han quedado sin energía eléctrica tras su paso, que ha
provocado fuertes tornados e inundaciones y han causado dos muertos en Oklahoma,
nueve en Arkansas, siete en Alabama, uno en Misisipi y cuatro en Virginia.
"Los meteorólogos del NOAA advierten lo peor está por venir", indicó la
administración en un comunicado en el que señaló que casi la mitad del país (la
región centro-norte del Medio Oeste y el Nordeste) está en riesgo de sufrir
inundaciones en las próximas semanas.
Una de las principales zonas de riesgo de inundaciones se sitúa al norte del
río Red River, que delinea la frontera entre el este del estado de Dakota del
Norte y el noroeste de Minnesota.
El río Milk River en el este de Montana; los ríos James y Big Sioux, en
Dakota del Sur; el río Minnesota; la parte superior de la cuenca del río
Mississippi desde Minneapolis hacia el sur hasta San Luis, también están en
alerta.
El este de Pensilvania, el norte de New Jersey y una parte del sur de Nueva
York también estarán pendientes de lo que suceda. Muchas áreas metropolitanas
tienen más del 95 por ciento de probabilidades de inundaciones importantes,
incluyendo Fargo, Grand Forks, San Pablo, Davenport, Rock Island, Sioux Falls y
Huron.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos que sigan las noticias y estén
preparados en caso de que tengan que refugiarse o ser evacuados.
Las tormentas han derribado árboles, postes de electricidad y decenas de
casas y vehículos resultaron dañados.
Según la radio pública NPR, en un momento de la tormenta más de 250.000
personas se quedaron sin electricidad en Carolina del Norte antes de que los
equipos de emergencia de servicios públicos comenzaron a reparar las líneas
caídas.
No obstante, se espera que los cortes de energía continuarán de manera
intermitente hasta que el lunes pueda ser reparado totalmente el tendidos
eléctrico.
Entre las zonas afectadas por los cortes de energía están la localidad
Raleigh, una bulliciosa ciudad de más de 400.000 personas en la que el domingo
podía verse árboles caídos durante la madrugada bloqueando algunas de las calles
más céntricas.
En Virginia, el portavoz del departamento de gestión de emergencias, Bob
Spieldenner, señaló que un tornado pasó por el condado de Gloucester,
destruyendo o dañando casas y arrancando árboles en un área de 20
kilómetros.