El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que no renuncia a la conexión mediante tren de alta velocidad entre Vigo y Oporto, para la que aguarda que haya fondos europeos en el nuevo presupuesto comunitario a partir de 2014.
Núñez Feijóo expresó esta postura tras asistir en Oporto a una reunión de la Comisión de Coordinación de Desarrollo Regional entre Galicia y el norte de Portugal, a la que también asistió Carlos Lage, el presidente de la región norte de Portugal.
Lage indicó en declaraciones a los medios que la alta velocidad ferroviaria en Portugal es un "tema tabú" que está "demonizada", ya que cuando faltan argumentos para criticar las políticas de gasto público siempre sale el tema recurrente de las inversiones en alta velocidad.
El político portugués indicó que "el proyecto ni está muerto ni puede morir" y señaló que sería absurdo que Oporto no tuviera una "línea decente" tras las conexiones que se producirán en los próximos años en Galicia.
Núñez Feijóo reconoció que el momento actual "hay que aplazar" la conexión entre Vigo y Oporto, pero abogó por conseguir fondos comunitarios para el próximo ejercicio presupuestario de la Unión Europea.
Según el presidente gallego, en 2014 el proyecto tendrá "más alicientes" para recibir fondos, ya que "Santiago, Ourense y A Coruña estarán conectadas por tren de alta velocidad a finales de 2011, Pontevedra y Vigo se unirán en 2012 o 2013 y después se conectarán con Ourense y la meseta".
"En la siguiente década habrá la conexión de alta velocidad completa entre Vigo y Madrid y eso supone aliciente para los portugueses, que podrán ir no sólo a Galicia, sino a Madrid, a Francia y a Levante. Construimos una red de maya de alta velocidad y el norte de Portugal no puede quedar aislado.", señaló.
También aludió el presidente gallego a la situación del pago de peajes en las vías portuguesas y el sistema de abono, que causa "problemas" a la economía y al turismo.
Núñez Feijóo apuntó que "los compromisos adquiridos no se están cumpliendo" entre la Xunta y el gobierno portugués para facilitar el pago en estas vías, por lo que pidió que una futura cumbre España-Portugal se plantee un sistema compatible entre la lectura de matrículas y el pago en efectivo.