El PP de Vigo ha recordado hoy que el edificio de la calle Areal en el que Corina Porro habilitó un despacho cuyo mobiliario saldrá a subasta ha sido utilizado en esta legislatura por el alcalde, el socialista Abel Caballero, para recibir a ministros para "dar una buena imagen" de la ciudad.
Los populares vigueses argumentan en un comunicado que el inmueble lo viene utilizando la Concejalía de Educación como sede de actos institucionales, bodas civiles y recepciones oficiales de altas personalidades como ministros o secretarios de Estado.
Uno de sus usuarios ha sido el propio alcalde, ya que allí recibió a los ministros José Blanco y Cristina Garmendia, lo que el PP interpreta como una señal de que "se sentía orgulloso" de utilizar los salones del edificio rehabilitado para "dar una buena imagen de Vigo".
También sostiene el PP que "muchos de los muebles que ahora aparecen por arte de magia" en el "montaje de la foto" realizada esta mañana por los concejales socialistas en la oficina de Areal para anunciar la subasta del mobiliario "han estado durante todo el mandato prestando servicios en la Alcaldía".
El PP censura el intento de "englobar todo" el mobiliario que saldrá a subasta "en un precio final que obedece a la totalidad de la rehabilitación, las reformas y el acondicionamiento" del edificio, de más de 2.750 metros cuadrados, y que no se corresponde con el "anoréxico mercado de oferta y demanda" actual.
Es más, considera que "rehabilitar tan emblemático edificio por tan solo 377.636 euros" posiciona a la candidata del PP a la alcaldía de Vigo, Corina Porro, como "una gran gestora".
Esta aclaración por parte del PP se produce después de que el portavoz del PSdeG en el Ayuntamiento de Vigo, Carlos López Font, anunciara la "inmediata" salida a subasta de los muebles de una oficina que la candidata del PP, Corina Porro, habilitó en el edificio del antiguo Rectorado cuando fue alcaldesa de la ciudad.
López Font criticó que a Porro "no le servía el despacho que utilizaron todos los alcaldes de la democracia en el edificio consistorial" y que "necesitaba el lujo y el despilfarro en sus últimos seis meses" como alcaldesa.