Mientras se esfuerza en mantener la estructura económica actual de Galicia a través de apoyos a sectores estratégicos exportadores como el automóvil, naval, textil o la piedra, la Xunta prepara el terreno para garantizar el crecimiento y la creación de empleo cuando lleguen tiempos mejores. El conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, presentó el primer anteproyecto de Lei de Política Industrial de Galicia, una norma pionera que establece un nuevo marco jurídico "nun momento delicado da economía no que pensamos que temos que dar un paso adiante para preparar, non só a saída da crise, senón tamén a estructura industrial galega para o futuro".
El texto, que inició hoy su periodo de exposición pública y recibirá alegaciones durante 20 días, sentará "un antes e un despois" en el tejido productivo de la comunidad. Entre las principales novedades que incorpora, destaca la creación de un plan director de la industria de Galicia con políticas de largo alcance, similar al que ya existe para el sector energético, y la institucionalización de espacios de participación entre los agentes públicos y privados implicados en la planificación y ejecución de la política industrial, para favorecer la cooperación. Con este fin nacerá el Consello Galego de Industria, una nueva figura que tendrá carácter meramente consultivo y que supondrá un espacio de discusión y diálogo entre consellerías, Igape, organizaciones sindicales y empresariales para elaborar propuestas, informes o estudios sobre el sector. El objetivo: mejorar la transparencia y la eficacia de la asignación de recursos públicos, coordinando y concentrando los esfuerzos en estimular la actividad productiva gallega.
El anteproyecto contempla, además, la puesta en marcha de un registro de clúster empresariales de la comunidad y reconoce la importancia de estos conglomerados de sociedades para "xerar coñecemento, difundir a innovación e fomentar o apoio entre empresas", ya que "hai actividades que compañías individuais non poderían realizar e queremos potenciar a cooperación e as interconexións entre elas". "Trátase de axudar a unir forzas, habilitar recursos, capacidades, competencias", apuntilló Guerra, quien recordó que este es el primer año en el que existe un plan de clúster dotado con dos millones de euros.
Como complemento al plan director, se articularán programas específicos de innovación, internacionalización y mejora de la competitividad, en los que centrará su actuación el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape). Asimismo, la ley prevé mecanismos para favorecer la aplicación de las iniciativas, al regular y simplificar los procedimientos administrativos. Para ello, se creará la figura de los proyectos industriales estratégicos para definir aquellos considerados por la Consellería de Economía como especialmente relevantes para el conjunto de la economía gallega. Así, una vez reconocida dicha categoría, la propuesta pasará a tratarse como prioritaria en el proceso de tramitación, incluso a nivel municipal, "para que sexan de máis fácil xestación e xestión e non teñan tantas dificultades para establecerse como neste momento".
Una vez transcurridos los 20 días de plazo para presentar alegaciones, la norma seguirá su curso habitual en el Consello Económico e Social hasta llegar al Parlamento, en donde, según las previsiones del Gobierno autonómico, se aprobará en verano tras ser debatida en la Cámara gallega.