El delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo, ha asegurado que "no procede" devolver los 800 millones de euros que la Xunta reclama por la aplicación del nuevo modelo de financiación y ha recordado que la administración autonómica, a la que ha tildado de morosa, adeuda al Estado más de 2.000 millones de euros. "El Gobierno central no es una caja sin fondo", ha aseverado en declaraciones a los periodistas.
Ante la posibilidad manifestada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, de recurrir al Tribunal Constitucional para exigir el pago de los 800 millones de euros, el delegado del Gobierno ha abogado por agotar las negociaciones, aunque ha desdramatizado el hecho de que las administraciones acudan a los tribunales para "dirimir un desacuerdo". "Ya depende de la confianza que cada uno tenga en las razones que esgrime", ha afirmado.
A este respecto, ha explicado que la aplicación del nuevo modelo de financiación, pactado con las autonomías en 2009, incluía un periodo transitorio de anticipos que ya se ha completado, por lo que ahora "no procede" transferir los fondos pertinentes hasta que se liquiden las cuentas.
Por ello, Cortizo ha insistido en que "no hay morosidad" por parte del Ejecutivo central, algo que sí ocurre "al revés", en alusión a la deuda que la Comunidad mantiene con el Estado por valor de más de 2.000 millones de euros.